Wall Street rebota y trata de alejar los temores provocados por la subida de bonos

Wall Street cotiza con subidas en sus tres principales índices tras los descensos de ayer pese a que los mercados estadounidenses continúan sintiendo la presión por la venta masiva de bonos a nivel mundial, que ha llevado las rentabilidades a niveles no vistos desde 2008 como reflejo de los temores inflacionarios, que proceden principalmente del estrecho de Ormuz y del petróleo.

Ipek Ozkardeskaya, analista de Swissquote Bank, explica que «el principal motor de la dinámica del mercado sigue siendo el aumento de los precios del petróleo; esta mañana, el crudo estadounidense cotizó por encima de los 93 dólares por barril antes de retroceder, mientras que el crudo Brent llegó a cotizar brevemente a 97 dólares por barril«.

Esta situación alimentó las expectativas de inflación mundial e impulsó al alza los rendimientos de la deuda a escala global, alcanzando en algunos casos niveles no vistos desde 2008. El rendimiento del bono estadounidense a dos años —que refleja las apuestas sobre los tipos de interés de la Reserva Federal (Fed)— superó el 4,20%; el del bono alemán a diez años alcanzó el 3,36%, y el del bono japonés a diez años llegó a la cota del 3%.

«Efectivamente, hemos llegado a ese punto. Con un rendimiento del 3%, el bono japonés a diez años (JGB) se sitúa unos 125 puntos básicos por encima de los niveles que, según se estimaba anteriormente, llevarían a los inversores institucionales japoneses a repatriar sus fondos, desencadenando así una operación de reversión del ‘carry trade’. Hasta ahora, los inversores japoneses no han vendido sus activos extranjeros de una manera que provoque una reversión significativa de dichas operaciones», agrega.

La situación de los bonos está castigando también el comportamiento de la renta variable estadounidense, principalmente de los valores de crecimiento, entre ellos los tecnológicos, y de los de carácter cíclico, como los de consumo discrecional.

«En sentido contrario, los valores más defensivos, como las ‘utilities’, los de sanidad y los de consumo básico, cerraron al alza ayer, con los inversores buscando refugio en este tipo de compañías. El sector de la energía, al igual que en las bolsas europeas, fue el que mejor comportamiento mostró durante la jornada», explican los analistas de Link Gestión.

Con este telón de fondo, estos expertos creen que hoy «la atención de los inversores seguirá centrada en las noticias procedentes de Oriente Medio, donde, lejos de avanzar hacia un potencial acuerdo de paz, la situación parece cada vez más enquistada, con informaciones contradictorias sobre el estado real del estrecho de Ormuz: mientras EEUU asegura que permanece abierto a la navegación, Irán lo niega».

Según su criterio, la evolución de los precios del crudo y del gas «seguirá actuando como termómetro de la tensión en los mercados, mientras los inversores permanecerán también muy pendientes del comportamiento de los bonos». Así, «nuevos repuntes de sus rentabilidades volverán a penalizar, sin duda, a la renta variable».

«Por lo demás, señalar que hoy la agenda macroeconómica es bastante liviana. Destacan únicamente las cifras de creación de empleo privado neto de agosto en EEUU, elaboradas por la procesadora de nóminas ADP, que, aunque no siempre, suelen servir de referencia adelantada de las cifras oficiales que se conocerán el viernes, podrían aportar algo de luz sobre el estado del mercado laboral estadounidense», añaden.

No obstante, el mercado también conocerá el Libro Beige de la Fed, que ofrecerá una radiografía de la economía estadounidense en un momento de elevada incertidumbre sobre la política monetaria.

EL MERCADO YA DESCUENTA TIPOS MÁS ALTOS

El temor por el repunte de la inflación y su impacto en los bonos ha llevado al mercado a recalibrar sus expectativas para el precio del dinero, y como recuerda el analista Neil Wilson, ahora «ha comenzado a inclinarse por una subida de tipos en septiembre, situándose en el 70% la probabilidad implícita de que la Reserva Federal incremente las tasas en 25 puntos básicos».

Además, recuerda que «esta escalada en Oriente Medio se produce poco después de que el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, adoptara un tono más restrictivo (hawkish) de lo que muchos esperaban».

De cara al futuro, considera que las salidas posibles a esta situación «son limitadas», ya que «los gobiernos podrían controlar el gasto y los bancos centrales podrían demostrar una determinación inquebrantable para combatir la inflación mediante una política más restrictiva».

«Lo primero no sucederá sin una reconfiguración política o una crisis; lo segundo es considerablemente más factible», destaca este estratega.

El esperado repunte inflacionario eclipsa parcialmente al mercado laboral, la otra mitad del doble mandato de la Fed, que esta semana volverá a estar bajo el foco con la publicación el viernes del informe de empleo en EEUU. Cabe recordar que las cifras del pasado mostraron una inesperada debilidad que llevó al mercado, en aquel momento, a dejar de esperar subidas de tipos para septiembre, una situación que se ha revertido en las últimas jornadas.

OTROS MERCADOS

En otros mercados, el petróleo West Texas cae un 0,51% ($89,72) y el Brent un 0,31% ($94,27). Por su parte, el euro se mantiene plano ($1,1592), y la onza de oro sube un 0,23% ($4.406).

La rentabilidad del bono americano a 10 años cae al 4,788% y el bitcoin retrocede un 0,47% ($76.932).

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