El Gobierno no precisa la fecha de la visita del Rey a Ceuta y asegura que Sánchez no quiso hacerle «ningún reproche»

Las relaciones del Gobierno con la Casa del Rey «son buenas«, no hay tensiones, no hay choque. Es la tesis que defiende la Moncloa después de las palabras de ayer del presidente, Pedro Sánchez, cuando anunció en la radio, en la SER, que Felipe VI irá a Ceuta (y Melilla), aunque sin fecha. Esa aclaración, bastante obvia, era pertinente porque sonó como cierta amonestación que dijera que como jefe del Ejecutivo ha viajado en varias ocasiones a la ciudad autónoma y el monarca, en sus 20 años de reinado —fue un lapsus, lleva 12, desde junio de 2014—, no ha ido nunca. Pero no, eso no fue «ningún reproche«.

Lo remarcó este martes la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, en la rueda de prensa posterior a la reunión ordinaria del Gabinete, una cita de nuevo monopolizada por la crisis en Ceuta, ciudad para que el Consejo de Ministros aprobó una movilización de 309 millones de euros. Sin duda, el fleco político más relevante que dejó la entrevista de Sánchez en Hoy por hoy fue el anuncio de la visita del jefe del Estado, un hecho bastante excepcional, hasta el punto de que para encontrar el viaje anterior de un Rey en democracia hay que remontarse, aquí sí, a casi 20 años atrás, a 2007, con José Luis Rodríguez Zapatero en la Moncloa. Entonces, quienes se acercaron a las dos ciudades autónomas, en medio de un profundo malestar de Marruecos, fueron Juan Carlos I y Sofía.

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Su hijo, Felipe VI, desde que accedió al trono en 2014, no ha ido. Este verano, tras la entrada masiva de más de 70.000 migrantes por la frontera, el Rey sí manifestó su deseo, y así lo trasladó el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas —con quien se reunió el 6 de agosto en Marivent, en Palma—, de volar hasta el enclave. Sánchez señaló este lunes, tras ser preguntado por el director de Hoy por hoy, Aimar Bretos, que el Ejecutivo no solo se opone a esa visita, sino que «se hará». Eso sí, «cuando se den las condiciones para ello«. Y se hará, porque hay «argumentos y razones suficientes para que el jefe del Estado visite por fin, después de 20 años, Ceuta y Melilla». No anticipó fechas ni plazos.

El presidente, alega la ministra portavoz, «no hizo ningún reproche» a Felipe VI, «sino que constató una realidad: hace 20 años que se produjo la última visita, en este caso en 2007, del rey emérito»

Pero sí introdujo un comentario que se prestaba a interpretación, sobre todo por el tono empleado: «El Rey lleva reinando más de 20 años [son 12]. ¿Cuántas veces ha ido el Rey a Ceuta y Melilla?». «Nunca habíamos tenido una crisis como esta», replicó Bretos. «No ha ido ninguna vez con administraciones del PSOE y con administraciones del PP».

Saiz fue preguntada este martes por esas palabras. Y negó que Sánchez estuviera trasluciendo algún malestar con el monarca: «Hay argumentos y razones para que se produzca la visita del Rey a Ceuta y Melilla, tal y como dijo ayer el presidente del Gobierno, quien no hizo ningún reproche, sino que constató una realidad: hace 20 años que se produjo la última visita, en este caso en 2007, del rey emérito. En esos 20 años ha habido distintos gobiernos en nuestro país, gobiernos liderados por el Partido Popular y gobiernos liderados por el PSOE. Así que constató una realidad, y lo importante es que sepan que esa visita va a tener lugar«.

En la Moncloa explican que la respuesta del presidente en la SER obedece al «bulo» alentado por la derecha de que él se oponía y frenaba ese viaje de fortísimo carácter simbólico. Y que por eso salió al paso. «No solamente no lo vetamos«, expuso este martes la ministra portavoz, «sino que consideramos que ha llegado el momento de que esa visita se produzca».

El Ejecutivo quiere reforzar el mensaje de que la interlocución con la Zarzuela no atraviesa por ningún momento de tensión. Ayer la Moncloa confirmó que el presidente y el Rey se reunieron por la tarde «en uno de los despachos habituales que mantienen varias veces al mes», cita que estaba agendada «desde antes de verano» y que transcurrió «con la normalidad habitual».

El Ejecutivo no solo «no veta» el viaje a la ciudad, sino que considera que ha «llegado el momento» de que se produzca, aunque todavía «no está organizado». Moncloa exhibe sintonía con Zarzuela

Las relaciones con la Casa Real, especificó Saiz, «son buenas«, y la «prueba» son, precisamente, los «despachos habituales y fluidos» que el jefe del Ejecutivo mantiene con el monarca. Lo que no aportó la ministra fue más detalles de esa visita, que «todavía no está organizada» y cuyos detalles se darán a conocer, «como siempre, cuando se conozcan todos y cada uno de esos detalles».

Fuentes de la Moncloa remarcan que el anuncio de la visita de Felipe VI a las dos ciudades autónomas no es «ninguna cortina de humo«, que todo obedecía al interés de un «bulo» que había coleado durante todas las vacaciones de verano, el de que el Gobierno rechazaba ese viaje. Ahora, las dos instituciones se encargarán de prepararlo, pero el Ejecutivo se niega a anticipar más concreciones, no quiere caer en ninguna «trampa». Ni siquiera quiere avanzar si esa visita se realizará en lo que queda de legislatura (y el tiempo corre en contra, porque los comicios serán, como máximo, en julio, aunque podría haber un «adelanto técnico», que ayer no descartó el presidente) o ya en la siguiente.

En todo caso, el Gobierno está centrado en la respuesta a la emergencia humanitaria y de seguridad en Ceuta. Y para ello el Consejo de Ministros aprobó este martes un real decreto ley de medidas urgentes para apoyar y dinamizar la economía de Ceuta y que supondrá movilizar 309 millones de euros en lo que queda de año. El objetivo, explicó el vicepresidente primero, Carlos Cuerpo, es dar «confianza y tranquilidad» a la ciudad tras el salto masivo del 30 y 31 de julio pasados. La mayor partida, 118 millones, se la lleva la acogida humanitaria (53,4 millones para el alojamiento y la atención básica de los migrantes y 63,6 millones para la acogida de los menores no acompañados). Otros 90 millones se lo lleva la seguridad (incentivo al rendimiento de carácter excepcional, de 7,1 millones de euros para la Policía Nacional y ocho millones para la Guardia Civil, y 74 millones para el refuerzo del Ministerio de Defensa y las Fuerzas Armadas, en el despliegue de personal y medios, transporte, logística y mantenimiento del material).

El Consejo de Ministros aprueba un plan de choque de 309 millones para relanzar Ceuta, el 16% de su PIB, de los cuales 118M€ van para la acogida, 90M para seguridad y 80M para relanzar la economía

80 millones se destinan al apoyo a la actividad económica y alivio para empresas y trabajadores, y 21 millones para el refuerzo de los servicios esenciales (3,5 millones para 100 nuevos profesionales del INGESA para atención primaria y hospitalaria; 3,2 millones para seguridad de centros docentes y actuaciones de acompañamiento psicosocial para toda la comunidad educativa; 4,5 millones para el refuerzo de jueces, fiscales, letrados de la Administración de Justicia y funcionarios, para agilizar la tramitación de los expedientes, y subvención de dos millones para la ciudad de Ceuta, que se suma a los más de 7M€ aprobados también este martes para la planta desalinizadora. Esos 309 millones totales equivalen al 16% del PIB ceutí, según precisa Economía.

Además, la autoridad funcional para la ciudad autónoma (esto es, el mando único), el ministro Ángel Víctor Torres, actualizó los números de la situación sobre el terreno: son 3.519 las personas que han retornado a Marruecos desde el 10 de agosto porque ahora saben «que no tienen esperanza» ni tienen «derecho al asilo». A ellos hay que sumar 214 expulsiones. Todo ello de entre aquellos migrantes que entraron el 30 y 31 de julio y no regresaron en los días inmediatamente posteriores. Los menores filiados son 1.612, un dato, aseguró, que probablemente irá a más, aunque el deseo del Ejecutivo es que esos chavales sean reagrupados con sus familias. De esos 1.612, 1.129 menores ingresaron en el enclave con el cruce masivo, el resto penetró antes.

Torres insistió en que «todos van a ser devueltos de acuerdo con la ley». Esa es la pretensión del Ejecutivo, aunque lo que no es capaz de afinar son los plazos, dado que los procedimientos administrativos son largos y pesa lo que ocurrió en 2021: entonces, las que eran delegada del Gobierno, Salvadora Mateos, y vicepresidenta primera de la ciudad, Mabel Deu, procedieron a la devolución exprés de 55 menores y acabaron siendo condenadas por ello. Por la Audiencia Provincial de Cádiz y por el Tribunal Supremo. Nueve años de inhabilitación para cargos públicos por un delito de prevaricación.

Torres precisa que han retornado desde el 10 de agosto 3.519 personas y se han ejecutado 214 expulsiones. Los menores filiados son 1.612. Hay plazas para 3.400 migrantes, que serán 6.000

El Ejecutivo confía en ir dando más ágilmente salida a todos los expedientes ahora que está empezando a dar acogida a los inmigrantes. Son ya 3.400 plazas para poder atenderles y alojarlos —antes de la irrupción, había «500-600», por lo que la capacidad se ha «multiplicado por siete», y se trata por tanto de un «impulso inédito—, y se sumarán otras 3.000 más adicionales, hasta 6.000. Es decir, 12 veces más de los recursos con los que Ceuta contaba antes de esta crisis. La situación avanza, pero el Gobierno no se atreve a anticipar plazos, no da fechas de cuándo la ciudad autónoma retornará a la normalidad que tanto ansía.

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