David Soria ha visitado ‘El Partidazo de COPE’ con Juanma Castaño para analizar una gesta sin precedentes en el fútbol moderno español: alcanzar la cifra de 193 partidos consecutivos como titular en LaLiga. El guardameta del Getafe CF ha celebrado la marca conseguida y ha dejado claro que su ambición permanece intacta en el Coliseum: «Tengo pensado hacer otros 193, hasta donde llegue».
Durante la conversación, el portero ha repasado junto al equipo del programa los registros recopilados por Pedro Martín, que desglosan un balance de 55 victorias, 55 empates y 83 derrotas, con 219 goles encajados frente a 26 equipos diferentes. Asimismo, ha destacado su rendimiento bajo palos deteniendo 21 penaltis de los 34 que ha afrontado en este periodo de récord, además de no haber cumplido ciclo de sanción tras ver solo 14 tarjetas amarillas.
Un registro forjado entre dolores e infiltraciones
Al final me he acostumbrado a jugar con dolor y con todo tipo de problemas»
Mantener esta regularidad absoluta ha exigido competir en condiciones físicas extremas, superando diversas dolencias y procesos febriles. Soria ha recordado cómo disputó un choque ante el Rayo Vallecano tras pasar la noche con náuseas continuas o cómo jugó un curso completo con una dolencia en el hombro: «Al final me he acostumbrado a jugar con dolor y con todo tipo de problemas, ahora mismo no concibo el poder perderme un partido por cualquier cosa«.
Con el análisis de exfutbolistas como Santi Cañizares, el meta azulón ha explicado la exigencia mental que supone defender la portería en solitario ante las críticas. «Tengo como una responsabilidad conmigo mismo y no concibo poder perderme un partido, si puedo estar de pie voy a estar ahí hasta que me quiten o no pueda más«, ha señalado el cancerbero madrileño, quien cuenta con contrato hasta 2030 con la entidad del sur de Madrid.
Tengo como una responsabilidad conmigo mismo y no concibo poder perderme un partido»
La estricta báscula de Bordalás y la sauna en casa
Uno de los asuntos más llamativos abordados en la entrevista ha sido el férreo régimen de control de peso impuesto por el técnico José Bordalás. Soria ha admitido la dureza de las exigencias cotidianas en el vestuario: «He pasado hambre, noches sin agua y sauna por la mañana; primero hay que ir al peso y si puedes bebes agua, si no, aguantas«.
Para no sobrepasar el límite fijado por el cuerpo técnico, que se sitúa entre los 85,5 y 86 kilos, el guardameta ha tenido que buscar métodos estrictos de deshidratación previa. «Por eso me puse una sauna en casa«, ha explicado entre risas, detallando que actualmente trabaja con un nutricionista para no sufrir en las básculas y evitar las multas del club.
Un camino repleto de dificultades hasta la élite
El futbolista también ha hecho memoria sobre sus difíciles comienzos tras formarse en la cantera del Real Madrid, viéndose obligado a costearse viajes a Inglaterra para realizar pruebas en entidades como el Leicester City, Tottenham Hotspur o Birmingham City. Tras no fructificar aquellas experiencias y ser descartado por Abelardo Fernández en el Sporting de Gijón, su posterior etapa en el Sevilla FC sirvió de trampolín para consolidarse como una pieza indiscutible en la máxima categoría.














