su casero acaba siendo su compañero de piso y la convivencia se convierte en un conflicto

El precio de la vivienda ha llevado a muchas personas a buscar alternativas como el alquiler de habitaciones, una fórmula cada vez más extendida también en Canarias ante la dificultad de acceder a un piso completo. Compartir casa con desconocidos puede ser un reto, pero la situación puede complicarse todavía más cuando uno de esos compañeros resulta ser el propio propietario.

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