Se bajó la persiana del mercado y, con ella, quedó dibujada la imagen definitiva del Córdoba CF 2026-2027 en LaLiga Hypermotion, una competición que ya ha consumido sus tres primeras jornadas. Finalmente, el zaguero Nelson Monte aparece como la última pieza incorporada a un proyecto blanquiverde profundamente renovado, después de un verano de mucho movimiento en las oficinas de El Arcángel. El balance resulta elocuente: 20 salidas y hasta 17 movimientos de entrada, contabilizando también el fichaje y posterior cesión de Unai Sabroso a la Ponferradina, así como la incorporación en propiedad de Diego Bri a la plantilla cordobesista.
No fue, eso sí, un cierre precisamente plácido. Hasta el último suspiro hubo puertas abiertas, conversaciones y operaciones encima de la mesa en las oficinas del feudo blanquiverde, donde desde hacía días se asumía que la última jornada de mercado iba a dejar novedades. El foco principal estaba colocado sobre la necesidad de incorporar un central, una parcela que el club entendía susceptible de refuerzo, aunque tampoco se descartaba sumar un lateral izquierdo. Y, como suele ocurrir en cada cierre de mercado, tampoco se descartaba aprovechar alguna oportunidad inesperada que pudiera aparecer sobre la bocina.
Finalmente, el bloque califal puso punto final a una ventana especialmente intensa con el defensor portugués, cerrando así un grupo que queda a disposición de Iván Ania para afrontar el grueso de la temporada. El técnico asturiano contará con una plantilla de 27 efectivos -incluyendo al lesionado Jacobo Martí-, a los que se suman otras dos licencias sénior aún disponibles.
La plantilla del Córdoba CF para la temporada 2026-2027 en LaLiga Hypermotion. / RAMÓN AZAÑÓN
Nueva etapa bajo palos
La transformación comenzó desde la portería. Después de cinco temporadas y dos ascensos, Carlos Marín puso fin a su etapa como blanquiverde y salió traspasado rumbo al Albacete, donde todavía no ha debutado. Su marcha cerró así uno de los ciclos más prolongados de la plantilla reciente -de hecho, el que más- y abrió la puerta a un perfil distinto, con la llegada de Guilherme Fernandes.
El portugués, guardameta procedente del Real Betis y con experiencia contrastada en la categoría de plata, tras disputar el pasado curso cedido en el Real Valladolid, firmó hasta 2028. La promesa es que, con él, queda elevado el techo competitivo bajo palos, aunque, por ahora, Iker Álvarez parece conservar cierta ventaja en la lucha por el puesto.
El internacional andorrano, por su parte, afronta su segunda campaña en Córdoba y ha sido el titular en este arranque de competición. Tampoco ha quedado al margen de los claroscuros del equipo, eso sí, con siete goles encajados en apenas tres jornadas, así como dos derrotas acumuladas en el casillero.
La receta en la defensa
La retaguardia ha supuesto uno de los grandes frentes de trabajo de la comisión deportiva durante el verano. Salieron Xavi Sintes, Álvaro Trilli -tras finalizar su cesión-, Juan María Alcedo e Ignasi Vilarrasa, este último con destino al Burgos hace poco menos de un mes. Las incorporaciones también han sido numerosas, aunque el reparto de efectivos deja una escena singular: sobrepoblación en ciertos puntos y falta de profundidad en otros.
El mejor ejemplo aparece en el lateral derecho, donde el Córdoba CF dispone de hasta cuatro futbolistas, aunque uno de ellos, Jacobo Martí, queda fuera de la ecuación por su grave lesión sufrida en la pasada pretemporada. Sin él, la pelea por ese costado queda para Carlos Albarrán, que afronta su cuarto ejercicio en el club, además de los cedidos Egoitz Muñoz, procedente del Alavés B, y Dani Budesca, llegado desde el Villarreal.

Dani Tasende protege el esférico durante el pasado Córdoba CF-Girona en El Arcángel. / A.J. GONZÁLEZ
En el eje defensivo, otro de los movimientos del mercado fue Juan Gutiérrez, llamado a formar pareja con Rubén Alves y que, como buena parte del entramado defensivo, tampoco ha tenido un comienzo especialmente sencillo. La idea es que el propio Nélson Monte, diestro, eleve el techo de esa competencia. Álex Martín también continúa ofreciendo una alternativa en el centro de la zaga, mientras que Fomeyem permanece en la enfermería y sin una fecha concreta de regreso, cada vez más cerca de cumplir un año marcado por una sucesión de problemas físicos.
En el lateral izquierdo, el único refuerzo específico ha sido Dani Tasende, procedente del Real Zaragoza. Es, además, la única opción natural de la primera plantilla actualmente disponible para ese perfil, aunque desde la entidad se cuenta con la polivalencia de Albarrán, Diego Bri e incluso con el canterano Álex López como posibles soluciones de emergencia.
La medular, una de las claves
Si existe una parcela que, al menos sobre el papel, parece haber ganado músculo durante el verano es la sala de máquinas. La continuidad de Isma Ruiz, futbolista con mercado y que afronta ya su cuarto curso en Córdoba, vuelve a funcionar como uno de los ejes principales de la planificación califal.
A su lado aparecen dos incorporaciones que han empezado el campeonato con peso. Diarra regresó a El Arcángel cedido por el Cádiz, con opción de compra incluida, mientras que Eder García, a préstamo por el Athletic Club, ha sido uno de los nombres propios de las tres primeras jornadas.
Más dudas ofrece, por ahora, la profundidad de la posición. Ya no está Dani Requena, ahora en el Levante, ni tampoco Jacobo González, que puso rumbo al Real Oviedo. Para la mediapunta, el único especialista incorporado ha sido Adnane Ghailan, procedente del Europa, mientras que Theo Zidane continúa después de ser repescado tras finalizar contrato, aunque todavía no ha debutado.
También terminaron sus respectivas cesiones Mikel Goti y Alberto del Moral. Dalisson de Almeida, por su parte, salió cedido al Hajduk Split de la máxima categoría croata, donde está ofreciendo buenas sensaciones y cuyo acuerdo incluye una opción de compra. Pedro Ortiz también cerró definitivamente su etapa en El Arcángel, ahora en el Ibiza de Primera RFEF.
A la maquinaria se ha añadido igualmente Damián Cáceres, incorporado desde el Getafe, para ampliar el abanico de recursos en el centro del campo.

Youssouf Diarra, en el Girona-Córdoba CF de este curso en El Arcángel. / A.J. GONZÁLEZ
Más continuidad en los extremos
Los costados han sufrido menos modificaciones. Más allá de la incorporación definitiva de Diego Bri, después de ejecutarse la opción de compra incluida en la cesión acordada el pasado curso con el Atlético Madrileño, la gran novedad ha sido Salim El Jebari, precisamente procedente también del filial rojiblanco tras militar la temporada anterior en el Mirandés.
El hispano-marroquí todavía no ha podido estrenarse con el Córdoba CF debido a una pubalgia que arrastra desde su etapa en Anduva y que ha condicionado su incorporación al grupo. Tampoco está disponible todavía Adilson Mendes, que continúa recuperándose del esguince de rodilla con rotura parcial del ligamento cruzado anterior sufrido el pasado mes de marzo.
Sí continúan Kevin Medina y Christian Carracedo, este último nuevamente llamado a ejercer como uno de los futbolistas con mayor peso dentro del proyecto, ya a por su quinto curso en la ciudad.
Una delantera casi nueva
En punta, la remodelación ha sido todavía más profunda. Diego Percan es el único delantero que permanece respecto al pasado curso, aunque la irrupción de Víctor Sánchez ha cambiado también la planificación. Su nombre apuntaba inicialmente a una posible cesión durante el verano, pero su rendimiento terminó convenciendo al cuerpo técnico y continuará formando parte de la plantilla.
A ellos se suman Enol Rodríguez, procedente del Huesca, e Ibai Sanz, incorporado en calidad de cedido por el Athletic Club y que todavía no ha podido debutar.
Una configuración distinta a la del pasado campeonato, con la evidente pérdida de Adrián Fuentes -que ya golea en el Mallorca-, y que obliga a redistribuir responsabilidades ofensivas.

Víctor Sánchez celebra su gol ante el Girona en El Arcángel. / A.J. GONZÁLEZ
El desafío de Ania
Con esa materia prima afronta Iván Ania su cuarta temporada consecutiva al frente del Córdoba CF, un registro de longevidad inédito en la historia del banquillo blanquiverde.
La difícil economía de la entidad, mucho más ajustada en un mercado de Segunda División que este verano ha roto la hucha, obligará a buen seguro al asturiano a sacar el máximo partido a una plantilla cargada de juventud, sin excesivos nombres contrastados y que ya desde inicio arranca dejando alguna duda, aunque también ciertos brotes verdes.
Las tres primeras jornadas ya han ofrecido una pequeña muestra de ello. El equipo cordobesista suma tres puntos de nueve posibles, después de caer en Burgos, imponerse al Girona y volver a tropezar frente al Granada en El Arcángel. También ha cambiado ligeramente su forma de competir. Los nuevos perfiles han llevado al bloque hacia una versión, por ahora, algo menos dominante con balón y más preparada para explotar las transiciones.
La gran asignatura pendiente continúa estando atrás. Siete goles recibidos en tres partidos representan la primera advertencia, aunque sea temprana. Y aunque el mercado ya haya terminado, el verdadero trabajo empieza a partir de ahora: convertir una plantilla prácticamente nueva en un equipo reconocible, fiable y capaz de competir con continuidad en una LaLiga Hypermotion que este verano también ha elevado considerablemente su exigencia.
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