El Córdoba CF no consigue hacer de El Arcángel el fortín que pretendía y se queda sin premio ante su afición. El conjunto blanquiverde se adelantó muy pronto frente al Granada, pero no supo conservar su ventaja y terminó cayendo por 1-3 tras una segunda mitad en la que el conjunto nazarí fue capaz de darle la vuelta al encuentro. La derrota deja al equipo de Iván Ania con tres puntos después de las tres primeras jornadas y vuelve a poner sobre la mesa los problemas defensivos que ya condicionaron el estreno ante el Burgos. «No estuvimos cómodos casi en ningún momento del partido, a pesar de que nos pusimos por delante muy pronto. Ellos hicieron que nuestra manera de iniciar o nuestra manera de jugar no fuera la habitual, nos obligaron igualándonos en muchos momentos a jugar en largo y ahí no éramos ganadores en muchos de esos duelos de campo que teníamos en la última zona», explicó el entrenador asturiano.
El Córdoba CF no encontró su juego
A pesar de ponerse por delante con un gol temprano, el Córdoba CF no pudo ante un Granada que fue de menos a más. «Es cierto que el gol a ellos les hizo dar un paso adelante. Fue un gol muy temprano y asumieron un riesgo alto, pero no los pudimos penalizar y en la segunda parte ellos fueron mejores. Generaron muchísimas más llegadas que nosotros. No estuvimos cómodos en ningún momento del partido, ni siquiera en la primera parte en la que íbamos ganado», señaló.
«El que nosotros no estuviéramos cómodos en el partido es más mérito de ellos, por cómo nos apretaron y por cómo nos igualaron, que de mérito es nuestro. Sí que había situaciones en las que creía que debíamos de haber generado una ventaja o una superioridad numérica, pero ellos fueron presionantes como normalmente hacemos nosotros a los equipos rivales. No creo que fuera un problema de concentración, de intensidad. Simplemente que los rivales también juegan y ahí nos han condicionado mucho por cómo nos presionaron y no pudimos hacer nuestro juego habitual», añadió.
Sin alarmas tras la tercera jornada
La derrota no cambia, según Ania, la valoración global del inicio de temporada. Aún queda mucho campeonato por delante y mucho en juego. «No damos signos de preocupación. Estamos en la jornada tres, venimos de hacer un buen partido hace una semana en la jornada anterior. La primera parte es una primera parte aceptable y una segunda parte en la que, para mí, ellos están muy bien y hasta el minuto 88 íbamos igualados», expuso.
Igualmente, el entrenador insiste en que el equipo debe aprender de lo sucedido, especialmente de esa sensación de presión que le impidió desarrollar su fútbol habitual: «Sí que me puede preocupar la situación de que nos sentimos más presionados por el rival de lo que realmente estábamos. Deberíamos haber jugado más y no haber jugado tan a la última línea».
Albarrán, una solución de emergencia
El cambio de Dani Tasende por Carlos Albarrán volvió a poner sobre la mesa la falta de efectivos específicos en el lateral izquierdo, especialmente con el cierre del mercado a la vuelta de la esquina. «El cambio se hizo porque a Dani Tasende se le estaban subiendo los gemelos y pidió un cambio, pidió un cambio y poner un diestro en la izquierda. Esa es la realidad», matizó.
Respecto a posibles movimientos en los últimos días de mercado, el técnico no quiso entrar en valoraciones. «No sé lo que va a suceder en este día que queda de mercado. Yo estoy para preparar los partidos. No sé si va a venir alguien, si no va a venir...Yo no soy un entrenador de estar pidiendo y buscando más jugadores. Que vienen, perfecto, que no vienen, sacaremos provecho de lo que tenemos», finalizó.
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