La Vall d’Uixó reanudaba este fin de semana la temporada de festejos taurinos, tras una breve pausa estival después de la celebración de les Penyes en Festes, y lo ha hecho con una jornada intensa de bous al carrer y una doble cogida.
Ha sido este sábado, en las fiestas de Santa Rosa de Lima, que abrían programa con la exhibición de varios cerriles, dos de ellos por la tarde.
El primero fue un ejemplar de Couto de Fornilhos, la misma ganadería del embolado de la noche. El incidente mencionado se produjo durante la suelta del segundo toro vespertino, un ejemplar de la ganadería Zalduendo.
Según relata un experto taurino testigo del suceso, el toro tuvo mucha movilidad, pero sin bravura. Presentaba lo que han descrito como «un peligro sordo, pegaba arreones a velocidad, algunos de ellos inciertos», en el sentido de que no parecía querer embestir sino huir de quienes lo citaban.
En uno de esos lances, corrió hacia una de las rateras, en la que los dos heridos no tuvieron tiempo a guarecerse, según parece, por la caída de uno de ellos, que procovó el tropiezo del otro. En cualquier caso, quedaron expuestos.
Dos heridos a la vez
El cerril embistió contra la barrera y sacó al corneado de entre los barrotes, al que tiró al suelo. «El animal no se dio cuenta de que estaba allí», cuentan los testigos, hasta que se dio la vuelta y se lo encontró enfrente. Se cree que fue en ese momento en el que lo empitonó, aunque sin ensañarse. La respuesta de los aficionados fue rápida y lo pusieron a salvo tras la ratera.
Según el parte médico emitido tras la asitencia inicial en el botiquín de la fiesta, el corneado es un joven de 19 años, vecino de la Vall d’Uixó. Presentaba cornada axilar izquierda con probable afectación vascular, fractura de húmero y una cornada torácica no penetrante con probables fracturas costales. Tras la primera atención en el quirófano portátil y estabilización, fue trasladado al Hospital de la Plana de Vila-real.
La segunda herida es una mujer de 31 años, vecina de Benifairó de les Valls, que presentaba contusión costal y mandibular. Tamién se requirió su traslado al hospital. Fuentes próximas a la fiesta aseguran que ambos evolucionan favorablemente.
Cabría destacar que el primer ejemplar de la tarde era lo que se conoce como un novillo adelantado, un astado de tres años y medio, aproximadamente, «aunque con el trapío de un toro entero», explican expertos, dado que por peso y por tamaño asemejaba un cerril de los que por lo normal se ven en las calles, que superan los cuatro años.
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