Los servicios de rescate nepalíes están redoblando sus esfuerzos para acceder cuanto antes a los túneles de las centrales hidroeléctricas arrasadas por la riada del pasado miércoles, donde se teme que cientos de trabajadores pueden haber quedado atrapados con vida. Los trabajos se están centrando en cerca de media docena de estaciones situadas a lo largo del río Trishuli en los distritos de Rasuwa y Nuwakot, los más afectados por el desastre, aunque por ahora no se ha localizado a nadie con vida en los conductos subterráneos.
Una de las centrales más afectadas es la de Trishuli-3A, donde al menos 42 trabajadores siguen desaparecidos. Un equipo de rescate de 90 personas, formado por miembros del Ejército y de las fuerzas de seguridad nepalíes junto con especialistas chinos, ha llevado a cabo pequeñas explosiones para acceder al interior del túnel, mientras las excavadoras tratan de retirar los restos de piedras y lodo que han bloqueado la entrada. También se está bombeando oxígeno en el interior para ayudar a respirar a las personas que pueden estar atrapadas.
Otros 120 trabajadores del proyecto Trishuli-3B siguen desaparecidos, además de unos 50 en las centrales de Chilime y Langtang Khola. En esta última, el Ejército se ha retirado este lunes debido a las dificultades técnicas para acceder al interior del túnel. “Las labores de rescate comenzaron esta mañana, pero la operación aún no ha concluido. De los aproximadamente 150 metros de túnel que debemos recorrer, solo hemos logrado avanzar unos 100 metros. Nos hemos encontrado con grandes rocas en el interior”, ha explicado el director del proyecto, Bijay Mohan Bhattarai, al medio nepalí Setopati. La compañía responsable del proyecto enviará a su propio equipo técnico para llevar a cabo las labores de rescate, a las que volverán a incorporarse efectivos del Ejército más adelante.
Labores de rescate
Los equipos de rescate sí han podido acceder al interior del túnel de la central hidroeléctrica de Rasuwagadhi, cerca de la frontera con Tíbet, donde se temía que hasta 14 personas hubieran quedado atrapadas por las inundaciones. Un equipo del Ejército nepalí ha inspeccionado con un dron la zona más profunda y se ha retirado poco después sin localizar a nadie, según ha informado este lunes la oficina del primer ministro, Balandra Shah.
Shah ha informado de que al menos 279 trabajadores de las centrales nepalíes han sido rescatados hasta ahora en sus inmediaciones, mientras que otros 639 siguen desaparecidos. Desde el pasado miércoles, 939 cuerpos han sido recuperados sin vida y 3.925 personas no han sido localizadas. “El Gobierno sigue enfocado en las labores de búsqueda y rescate en las áreas afectadas, así como en las labores de recolección y distribución de ayuda”, ha asegurado el primer ministro nepalí en un mensaje publicado en sus redes sociales.
Shah ha agradecido el apoyo de la comunidad internacional, incluidos países como China, la India y Estados Unidos, y ha destacado la colaboración con Pekín y Nueva Delhi en las labores de rescate. Más de 11.000 personas han sido rescatadas hasta la fecha, casi un tercio de ellas por medios aéreos, según datos del Gobierno nepalí.
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