El patio de armas del castillo de Puebla de Sanabria se convirtió anoche en el nexo de unión entre música y patrimonio. Más de un centenar de personas se dieron cita, a partir de las 21.30 horas, para disfrutar de Sintetizados, una propuesta de Vitaliza, en la que el piano y los sintetizadores fueron los protagonistas de una velada marcada por las bandas sonoras y los sonidos reconocibles de algunas de las películas y series más populares.
El recinto se llenó practicamente por completo. Se habilitaron dos de los pasillos del patio de armas, los que tenían visibilidad al escenario, donde Diego Turrión y Juan Carlos Ferrero se encargaban del piano y los sintetizadores, mientras Nicolás Alonso desde la mesa de mezclas controlaba la iluminación. Un espectáculo de luces y música electrónica que adquirió unos tintes mágicos dentro del castillo de la villa.
La propia arquitectura del castillo contribuyó a la experiencia. Las paredes de piedra hicieron que el sonido de los sintetizadores resonara con especial intensidad, envolviendo el patio y creando una atmósfera vibrante. El concierto arrancó de manera suave, acompañado por una iluminación ambiental que fue dando paso a una sucesión de melodías conocidas por buena parte del público.
Diego Turrión y Juan Carlos Ferrero en el escenario / Irene López Alonso
Entre las piezas interpretadas se encontraron bandas sonoras de series como Stranger Things y Oliver y Benji, además de otras composiciones que despertaron rápidamente el reconocimiento de los asistentes. La combinación de piano, sintetizadores, luces y el propio escenario histórico consiguió convertir el concierto en una experiencia que iba más allá de la música.
Entre los asistentes se encontraba María José, residente en Palma de Mallorca y natural de Zamora, que valoró positivamente la propuesta: “Sí, me ha gustado. He reconocido varias de las bandas sonoras”.
También acudieron vecinos y visitantes de otros pueblos de la comarca, así como personas que se encuentran estos días pasando el verano en la zona. Diego, que se acercó desde un municipio cercano a la villa, destacaba especialmente la puesta en escena: “Ha sido un concierto increíble, un montón de bandas sonoras, un montón de canciones míticas”. Contaba maravillado que para él el concierto había sido “impresionante, tanto por la puesta en escena como que sea todo en directo”. Además, señaló varias de las bandas sonoras que había reconocido como Interstellar, Stranger Things y Origen, aunque admitía que fueron muchas las melodías conocidas que se sucedieron durante la noche.

Nicolás Alonso en la mesa de mezclas / Irene López Alonso
El ambiente se mantuvo hasta el final del espectáculo. Una vez concluyó la música, los asistentes protagonizaron también una última escena de colaboración: de manera ordenada, fueron ayudando a recoger las sillas del patio de armas.
Así terminó una noche en la que el castillo, sus muros y su historia se mezclaron con los sonidos de los sintetizadores y algunas de las bandas sonoras más reconocibles del público, demostrando que la música también puede encontrar nuevos escenarios en los espacios patrimoniales de Sanabria.













