No había nada en juego en el partido de ayer en el amistoso entre España y Mali en el Príncipe Felipe y sin embargo ni jugadoras ni afición se lo tomaron como un encuentro sin más. Es cierto que este tipo de citas sirven para coger confianza, poner a prueba tácticas, jugadas, esquemas…, en definitiva una puesta a punto donde el marcador no tiene relevancia. Pero las sensaciones, sí. Y España, en línea con lo que ha venido haciendo durante el resto de partidos de la gira preparatoria Volvemos a soñar, las tiene y muy buenas. No en vano fue el 97-58 que le endosó la selección africana.
Si bien no es fuego real, el rival enfrente, sí, eso sí con ausencias en ambos combinados. En menos de una semana el duelo vivido ayer en Zaragoza se repetirá en Alemania en el Mundial. Por lo que puestos a comparar con otros ensayos, este puede aportar todavía más a la confianza de La Familia. Fieles a su estilo, la implicación en defensa fue alta, forzando el agotamiento de varias posesiones a las visitantes. Sin embargo, la selección volvió a demostrar que las buenas defensas no están renegadas con un juego divertido, extrapases y triples, con mucho acierto en este área.
Iniciaron arrolladoras las locales. 7-0 y tiempo muerto solicitado por las africanas cuando no habían pasado ni dos minutos. No tuvo efecto inmediato pues España alargó la ventaja hasta la decena. La máquina de Mali ya comenzó a engrasar y empezaron a llegar los primeros puntos, si bien no llegaron a aproximarse a más de cinco puntos gracias a las férreas defensas españolas. Fue un efecto rebote porque Mariona Ortiz, ya sobre el parqué, y compañía volverían a sacar una ventaja de dos dígitos con el 25-14 que cerró el primer cuarto.
El segundo empezó con los dos conjuntos más gripados hasta la mitad del mismo cuando las de Miguel Méndez volvieron a pisar el acelerador para doblar a las malienses (38-19) con una Iyana Martín que fue la que más aportó, 13 puntos en los primeros 20 minutos, seguida por Maite Cazorla, con 10 tantos, para sumar los 50 puntos que figuraban en el marcador frente a los 26 del casillero visitante.
La actuación de las dos anfitrionas, Mariona Ortiz y Nerea Hermosa, fue discreta en cuestión de puntuación hasta el término de la primera mitad. No fue hasta el inicio del tercer cuarto cuando la primera anotó un triple que inauguraba su cuenta particular y arrancó los aplausos del Príncipe Felipe. El ritmo anotador en el primer tramo fue mucho más lento en comparación con la primera mitad, pero de nuevo al borde del final la máquina anotadora para volver a repetir el promedio de los 25 puntos por cuarto (75-45). Las sensaciones eran las mismas: defensas sólidas y de nuevo un par de posesiones en las que las malienses veían que el contador llegaba a 0 con todavía el balón en las manos debido a las dudas que les surgían cuando las españolas cubrían todas las opciones.
Se hicieron de rogar los primeros puntos de Nerea Hermosa, pero llegaron en el último tramo. No obstante, que no lo hubieran hecho, no habría significado un mal juego de la interior ya que su aportación en defensa en la pintura fue intachable.
De esta manera, se mantiene la racha de imbatibilidad de este pre-Mundial, que solo podrá verse liquidada por la subcampeona mundial, China, en el amistoso de este domingo también en la cancha zaragozana. No es cualquier selección la que va a cerrar la gira preparatoria del combinado dirigido por Miguel Méndez. China es la actual subcampeona del Mundo y cuenta en sus filas con Zhang Ziyu (2,20 metros). Con estos mimbres, España, en palabras de María Araújo, va a plantear un partido completamente diferente al visto ayer frente a Mali por la altura y el equipo rival.












