- Despliegue militar en Ceuta para controlar la crisis migratoria
- Ataque a militares en Ceuta y reacción del Ministerio de Defensa
- Capacidades y entrenamiento militar en control de masas
- Unidades especializadas y ejercicios de policía militar
- Experiencia internacional y formación junto a fuerzas policiales
- Ejercicios específicos en las Fuerzas Armadas españolas
Despliegue militar en Ceuta para controlar la crisis migratoria
El Gobierno de Pedro Sánchez decidió el 30 de julio, después de horas de avalancha desde Marruecos, desplegar en Ceuta unidades militares para apoyar a las Fuerzas de Seguridad.
El Grupo Táctico Ceuta realiza patrullas de forma permanente por las calles de la Ciudad Autónoma garantizando la seguridad.#MOPS #MOT pic.twitter.com/BNPuYquvnV
— Estado Mayor Defensa 🇪🇸 (@EMADmde) July 31, 2026
La Guardia Civil, la Policía Nacional, la Policía Local se habían visto desbordadas para impedir que cruzaran la frontera en El Tarajal. Se calcula que entraron más de 70.000 personas en menos de dos días.
En este mes que llevan desplegados, los militares han realizado patrullas y puntos de control y vigilancia en distintos puntos de Ceuta.
En ocasiones han tenido que intervenir, utilizando la defensa para disolver a grupos de extranjeros que estaban provocando altercados.
Ataque a militares en Ceuta y reacción del Ministerio de Defensa
Hacia las 5:30 de este jueves 27 de agosto un vehículo Aníbal en el que viajaban cuatro militares del Grupo de Regulares de Ceuta nº 54 fue atacado a pedradas por varias decenas de inmigrantes sin papeles.
Los militares huyeron del vehículo y fueron agredidos.
El suceso ha motivado que las asociaciones profesionales de militares exijan al Ministerio de Defensa que los mandos del Ejército de Tierra dicten normas claras para saber qué deben y qué pueden hacer, y que se les habilite legalmente para utilizar la fuerza, sobre todo en legítima defensa.
Capacidades y entrenamiento militar en control de masas
Con ocasión de este despliegue en Ceuta se han vuelto a valorar las capacidades y el entrenamiento que los militares reciben para actuar ante amenazas no letales, y para intervenir en misiones de control de masas: es decir, para hacer de antidisturbios.
De hecho, se ha hablado de la posibilidad de que unidades militares de fuera de Ceuta enviaran a la ciudad a militares especializados en control de masas, para reforzar el despliegue de seguridad.
Además, precisamente ahora se está tramitando un contrato para renovar el material antidisturbios del Tercio Duque de Alba 2º de la Legión, con base en Ceuta. El Ejército de Tierra va a comprar escudos, porras, cascos…
Entre militares veteranos se comentaba, durante los primeros días de la crisis, que esas misiones de patrullar y cargar con la defensa, como los policías, las entrenaban antes principalmente para misiones en el exterior: por ejemplo, para el despliegue en Kosovo y lugares así, donde en ocasiones la población civil se enfrentaba a los militares.
Diferentes unidades de las Fuerzas Armadas reciben instrucción periódica sobre control de masas.
Las más especializadas en ese ámbito con las unidades de Policía Militar, Policía Naval y Policía Aérea, del Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, respectivamente.
Esas unidades tienen entre otras misiones garantizar la seguridad de las bases militares y del perímetro de las mismas.
Por eso se entrenan en la intervención en escenarios como, por ejemplo, la celebración de una manifestación violenta a las puertas de una instalación militar.
Unidades especializadas y ejercicios de policía militar
Batallón de Policía Militar nº 1 y ejercicio Ángel Guardián
Una de las unidades militares más preparadas en este ámbito es el Batallón de Policía Militar nº 1. Depende del Cuartel General Terrestre de Alta Disponibilidad (CGTAD), con base en Bétera (Valencia).
Este batallón depende del Cuartel General Terrestre de Alta Disponibilidad (CGTAD), y tiene como misión “proporcionar apoyo en actividades específicas de Policía Militar, tanto en Territorio Nacional, como especialmente en Zona de operaciones, para lo cual cuenta con los medios específicos necesarios para desplegar Unidades de Policía Militar con sus cometidos propios”.
El Batallón de Policía Militar nº 1 se encarga de liderar el ejercicio «Ángel Guardian», que se celebra cada año en las bases militares «Jaime I» de Bétera y «General Almirante» de Marines, en la provincia de Valencia.
Acuden unidades de policía militar del Ejército de Tierra, la Armada, el Ejército del Aire, la Unidad Militar de Emergencias (UME) y la Guardia Real, unidades de la Guardia Civil y también militares de países de la OTAN.
El ejercicio «Ángel Guardian» “es un tipo de ejercicio de despliegue real en diferentes escenarios similares a los que la Policía Militar se encuentra en las diferentes Zonas de Operaciones en el exterior para desempeñar funciones tales como seguridad, detención, apoyo a la movilidad y policía de estabilización, dentro de un entorno de apoyo a la fuerza durante una operación de respuesta de crisis”, según explicó el Ejército de Tierra en ejercicios anteriores.
Funciones y equipo antidisturbios en ejercicios militares
Los participantes en el ejercicio se entrenan en escenarios de control de masas, seguridad de itinerarios, atestados de tráfico con vehículos militares involucrados, desalojo de edificios, detención, cacheos, individuos armados en el interior de instalaciones militares, tirador activo, protección de autoridades o toma de evidencias.
Durante los ejercicios de control de masas, los miembros de las unidades de policía militar se equipan como una unidad policial antidisturbios: casco con pantalla, chaleco antitrauma, protecciones en brazos y piernas, escudo y defensa (la porra).
Practican cómo intervenir ante altercados violentos: manifestantes que les lanzan piedras, que les atacan con palos… cómo dispersarlos, cómo reducir a los violentos, entre otras técnicas. También utilizan lanzadores de pelotas de goma: de hecho, unidades de policía naval de Infantería de Marina, por ejemplo, han adquirido en los últimos años repuestos de ese material antidisturbios.
En la edición de 2022 los militares se entrenaron en “gestión de campos con personas desplazadas”, informó el Ejército de Tierra.
Experiencia internacional y formación junto a fuerzas policiales
Meses antes las Fuerzas Armadas habían tenido que gestionar una situación de ese tipo.
Primero, militares del Ejército de Tierra y del Ejército del Aire habían pasado varios días en Kabul, en el caos del aeropuerto de la capital de Afganistán, durante la vorágine de la evacuación de las embajadas occidentales por la vuelta al poder de los talibanes.
Ahí ya tuvieron que afrontar una situación compleja con civiles.
Una vez que se completó la evacuación a España, el Ejército del Aire organizó una especie de campamento provisional en la base aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid) para gestionar la acogida de los afganos evacuados a nuestro país, en principio por miedo a sufrir represalias de los talibanes por su colaboración con los diplomáticos y militares españoles.
Además del ejercicio «Ángel Guardian», las unidades sobre todo del Ejército de Tierra, pero también de Infantería de Marina y del Ejército del Aire (incluso de la UME), organizan jornadas de formación en control de masas.
Aquí tenéis un resumen sobre el ejercicio Ángel Guardián 22 #AG22 organizado por el Batallón del Policía Militar @CGTAD_NRDC_ESP del @EjercitoTierra 🇪🇸
Summary of the Ángel Guardian 22 exercise organised by the Military Police Battalion @CGTAD_NRDC_ESP
Parte 1 / Part 1 👇👇 pic.twitter.com/ytFPbok46Z
— CGTAD / HQ NRDC-ESP (@CGTAD_NRDC_ESP) July 22, 2022
Ejercicios específicos en las Fuerzas Armadas españolas
Ejercicio de control de masas de la Legión en Melilla
En la pandemia del coronavirus, a principios de 2021, se viralizaron unas imágenes de legionarios con material antidisturbios realizando ejercicios.
Se trataba de un ejercicio de control de masas del Tercio «Gran Capitán» I de la Legión, de Melilla.
Un portavoz del Ejército de Tierra explicó que “todas las unidades tienen entre sus cometidos realizar instrucción y adiestramiento en control de masas a lo largo del año y más específicamente cuando la unidad tiene previsto desplegar en zona de operaciones«.
“El control de masas es una herramienta muy útil para las unidades desplegadas en el exterior y por ello deben estar instruidos en el mismo”, explicó el Ejército, y de hecho “en alguna ocasión se ha debido hacer uso de alguna de las técnicas en lugares como Kosovo o Afganistán”.
Tal y como se podía ver en el vídeo, el ejercicio de los legionarios de Melilla recreó un supuesto incidente en el que un par de hombres discuten y se enzarzan casi en una pelea hasta que dos soldados, en tareas de policía militar (como los que protegen una base o acuartelamiento), les dan el alto.
Uno de ellos realiza un disparo al aire, y los dos hombre y otros muchos cercanos se envalentonan, y empiezan a increpar a los soldados, se acercan a ellos con actitud amenazadora e incluso les lanzan algún palo o piedra.
En ese momento aparecen detrás de los soldados tres vehículos BMR (Blindados Medios sobre Ruedas), de los que descienden militares, pero con un equipo poco habitual. Portan material antidisturbios: unos escudos curvos transparentes, cascos con visera, chalecos antitrauma, guantes, coderas, rodilleras, espinilleras y protectores para los antebrazos, y después sacan porras.
Quienes hacen de “alborotadores” les insultan, retan y lanzan algún objeto. Los legionarios antidisturbios avanzan en formación, a paso marcial, haciendo sonar la porra contra las espinilleras. Los de la primera fila llevan escudo, los de la tercera portan escopetas lanzadoras de botes de humo o pelotas de goma, y atrás del todo camina un legionario con un megáfono, se entiende que para dirigir a los hombres desplegados.
Cuando los concentrados empiezan a lanzar una lluvia de piedras, los militares se agrupan para protegerse con los escudos. Los de las filas traseras lanzan botes de humo, y después el grupo se empieza a mover más rápido para efectuar una carga.
Tras varios amagos, los antidisturbios se lanzan hacia los violentos, usan las porras, disparan pelotas de goma y consiguen atrapar y reducir a algunos manifestantes, que son conducidos al interior de los vehículos BMR.
Colaboración con UIP y GRS para instrucción antidisturbios
Para entrenarse en este tipo de funciones de control de masas en altercados, algunas unidades del Ejército de Tierra cuenta con la colaboración de la Policía Nacional y de la Guardia Civil.
Agentes especializados de las Unidades de Intervención Policial (UIP) de la Policía Nacional y de los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS) de la Guardia Civil instruyen a los militares, para que aprendan tácticas para actuar ante un grupo de civiles violentos.
Así lo hizo en 2023 el Regimiento de Infantería «Príncipe» nº 3 en el Acuartelamiento «Cabo Noval» (Siero, Asturias).
Parte de sus militares se entrenaron en control de masas con policías nacionales de la IXª Unidad de Intervención Policial (IXª UIP), con base en Oviedo, y guardias civiles del Grupo de Reserva y Seguridad nº 6 (GRS nº 6), con base en La Virgen del Camino (Valverde de la Virgen, León).
Se ejercitaron en las instalaciones para combate urbano que existen en el Acuartelamiento «Cabo Noval».
Los militares se equiparon con material propio de las unidades policiales antidisturbios: cascos con pantalla delantera transparente, escudos (algunos, los propios de las UIP de la Policía Nacional), defensas (porras), protecciones para los antebrazos, codos, rodillas y espinillas, y también fusiles con bocachas para lanzar pelotas de goma.
El Regimiento Príncipe 3 #BRILAT organiza unas jornadas de instrucción de control de masas CRC (Crowd and Riot Control) en el Acuartelamiento Cabo Noval, Asturias, en colaboración con el Cuerpo Nacional de Policía @policia y la Guardia Civil @guardiacivil .#SomostuEjército pic.twitter.com/7MHhZdfRCC
— Fuerza Terrestre (@FUTER_ET) November 14, 2023
Bajo las instrucciones de los guardias civiles del GRS y policías nacionales de la UIP, practicaron cómo moverse en grupos en una calle cortada con barricadas, cómo protegerse con los escudos…
Las jornadas tuvieron cierto realismo, y los militares se enfrentaron a “figurantes” encapuchados, incluso armados con bengalas o cócteles molotov, para dispersarlos o reducirlos.
Ejercicios de la Armada en protección de instalaciones militares
La Armada también lleva a cabo ejercicios de las unidades de la Fuerza de Protección (FUPRO), de la Infantería de Marina.
En esos ejercicios se simulan intentos de asalto o intrusión en instalaciones, ataques al personal de guardia de las bases y manifestaciones y sentadas ante las puertas de las bases.
Ante los accesos de la Escuela de Suboficiales de la Armada, en San Fernando (Cádiz), recrearon en 2014 cómo desalojar a un grupo de antimilitaristas que realizaba una sentada.














