Una inmensa riada sacudió este miércoles el norte de Nepal, dejando más de 160 muertos y más de 1.300 desaparecidos. Los efectos de estas inundaciones han resultado especialmente devastadores en el distrito de Rasuwa, en la provincia de Bagmati, cerca de la frontera con el Tíbet, donde el río creció de golpe arrasando pueblos enteros, embalses, puentes y otras infraestructuras.
Mientras las labores de rescate continúan en esta zona montañosa del país, se intentan aclarar las causa de las inundaciones que ha dejado 1.400 desaparecidos, entre los que hay cuatro españoles. Pero las autoridades trabajan principalmente con dos hipótesis: un terremoto de magnitud 4,4, con epicentro a unos 77 kilómetros al noroeste de la localidad nepalí de Kodari y el desprendimiento de glaciar a unos 20 km al noreste del paso de Rasuwagadhi.
El desbordamiento o ruptura de un lago glaciar en el Tíbet se esgrimió desde el principio como la posible causa de las inundaciones. Sobre las 08:40 hora local (2:55 española) el desprendimiento de un glaciar cerca de Rasuwagadhi -ubicada en la frontera entre Nepal y China- provocó una riada masiva de lodo y sedimentos en el río Lhende, según la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA). Esta masa de agua se deslizó hacia el río Bhote Koshi y arrasó con fuerza, una hora después, localidades como Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi hasta alcanzar China.
Por otro lado, el ministro de Asuntos Exteriores de Nepal, Shishir Khanal, también afirmó que un terremoto se registró a las 8:37, provocando un gran deslizamiento de tierra, bloqueando el curso del río y originando después la inundación. El Servicio Geológico de Estados Unidos informó de un deslizamiento de magnitud 5,2 y situó su origen a unos 55 kilómetros de al noroeste de Kodari.
Los científicos destacan «el gran volumen de hielo»
Científicos del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas (ICIMOD) temen un segundo episodio en la zona. Los escombros arrastrados han bloqueado el río de nuevo, «formando una represa natural» que podría convertirse en «un peligro secundario» en el caso de que el agua se libere repentinamente.
Los investigadores aseguran que «no se ha establecido ningún vínculo causal entre la actividad sísmica y la inundación» donde se produjo la emergencia, pero apuntan a que «las primeras evaluaciones, apoyadas por imágenes de vídeo e información sísmica inusual detectada cerca de la zona, sugieren que un gran volumen de hielo y escombros rocosos cayó sobre el Lhende Khola, un afluente del Bhote Koshi»
El nivel del agua en el río Trishuli, a la altura de Galchchi, subió hasta nueve metros en 30 minutos, mientras que en Malekhu aumentó siete metros en un período similar. «Esta colosal avalancha habría generado el violento aumento de caudal que arrastró las estaciones de monitoreo hidrológico y ha puesto en riesgo a varias instalaciones hidroeléctricas en la región», explican.
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