La falta de alimento en los bosques de Japón está impulsando la presencia de osos en áreas urbanas, lo que, a su vez, dispara el número de incidentes y conflictos con los seres humanos. El año pasado, los osos mataron a 13 personas, lo que ha desatado una cacería de osos que es vista con preocupación por entidades conservacionistas.
Durante el verano, los osos se acercan a ciudades como Karuizawa, enclave turístico a solo una hora en tren bala desde la capital de Nagano. Allí buscan moras, hormigas, hojas y flores de cerezo para sustituir los alimentos que no hallan en el bosque. Sin embargo, estos mismos lugares son frecuentados por excursionistas que pasean por senderos rodeados de bambú, o bien recorren en bicicleta las verdes tierras altas o practican el ritual de bienestar del shinrin-yoku, bañándose en los bosques de hinoki. Los encuentros con osos son, de este modo, inevitables.
La situación que se vive en Karuizawa tiene pocos paralelismos en Japón, ya que los conflictos entre plantígrados y humanos han alcanzado niveles sin precedentes en todo el país.
El calor extremo les deja sin alimento
El año pasado, los osos atacaron a más de 230 personas en el país, con 13 fallecidos, convirtiéndose en el año más mortífero registrado. La mayoría de los ataques se produjeron en las prefecturas montañosas del norte, Akita e Iwate, donde el calor récord afectó el crecimiento de las hayucos y bellotas, de las que dependen los osos para acumular reservas de grasa para la hibernación.
Los osos sufren la falta de alimento en su medio natural por el calor extremo / Agencias
La disminución de la población humana en las zonas rurales de Japón, con cada vez más huertos y bosques abandonados, está agravando la situación, ya que los osos se adentran en los pueblos en busca de alimento, según informa el diario The Guardian.
Los ataques causados por los osos en Japón ocupan cada vez más noticias nacionales e internacionales. Numerosos gobiernos del planeta emiten avisos de viaje alertando sobre el mayor riesgo de sufrir ataques de osos en Japón. Las compañías de seguros han empezado a ofrecer seguros específicos contra ataques de osos para cubrir las reparaciones de las propiedades que resultan dañadas. Por su parte, los agricultores instalan lobos animatrónicos con ojos rojos brillantes para ahuyentar a los animales, entre otros sistemas.
Caza sistemática de una especie amenazada
Hiroo Tamatani, líder del equipo de Picchio especializado en osos, afirma que ya han capturado 19 osos este año y han respondido a más de 130 avistamientos e incidentes, un aumento de aproximadamente el 20 % con respecto al año pasado.

Aviso de peligro por presencia de osos en una zona rural de Japón / Agencias
Ante esta situación, el gobierno nacional opta por la caza sistemática. Entre abril de 2025 y enero de 2026 (menos de un año), Japón ha matado a más de 14.000 osos, según datos oficiales del gobierno. De ellos, 12.000 eran osos negros asiáticos (Ursus thibetanus) y los otros 2.000 eran osos pardos (Ursus arctos).
Esta situación causa alarma entre los conservacionistas. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) considera al oso negro asiático en peligro de extinción, con menos de 60.000 ejemplares en todo el mundo. De hecho, Japón es uno de los últimos bastiones del oso negro asiático, al albergar una población estimada de 42.000 ejemplares. Los científicos afirman que esta cifra probablemente sea inferior a la real, pero nadie sabe con certeza cuántos osos existen en el país, añade The Guardian.
No da resultado
Aun así, la eliminación de lo que podría ser una cuarta parte de la población de osos del país parece estar teniendo poco resultado para acabar con el problema. Desde abril, seis personas han muerto y más de 35 han sido atacadas en al menos nueve prefecturas, incluidas algunas cercanas a Tokio, según estadísticas gubernamentales. En junio, una ciudad japonesa suspendió las clases en casi 100 escuelas tras el avistamiento de un oso en la zona por primera vez.
Yuko Muroya, de la Sociedad Japonesa del Oso y el Bosque, afirma que es evidente que la mano dura de Japón para detener los ataques no está funcionando. Sin embargo, el gobierno ha anunciado el objetivo de sacrificar otros 8.800 osos este año.
Fuente: Información














