Irán afirmó este martes que va a resistir ante la ampliación de las sanciones de Estados Unidos destinadas a aislar su economía y ha indicado su confianza en que sus principales socios comerciales resistan la campaña de presión. Asimismo, ha destacado que Washington está interesado en reanudar las conversaciones para encontrar un final al conflicto en Oriente Medio.
Según Reuters, Teherán reacciona así al plan planteado este lunes por el secretario del departamento del Tesoro, Scott Bessent, quien prometió convertir a Irán en un ‘paria económico’ y amenazó a los países y empresas que comercien con Irán con ser expulsados del sistema financiero basado en el dólar, pero se negó a establecer un plazo o a identificar cuáles podrían ser objeto de medidas, señalando que les daría tiempo para cumplir con la nueva directiva.
Abbas Golroo, presidente de la comisión de Relaciones Exteriores del Parlamento iraní, afirmó que el jefe del Ejército de Pakistán, Asim Munir, había transmitido el lunes a Irán un mensaje de Estados Unidos. «Parece que el objetivo principal era reactivar el proceso político interrumpido», declaró a la agencia de noticias ISNA. La Casa Blanca y el Departamento de Estado no hicieron comentarios de inmediato.
LEVANTAR LAS SANCIONES
Asimismo, Irán ha expresado su disposición general a reanudar las conversaciones de paz durante las reuniones mantenidas el lunes entre funcionarios iraníes y paquistaníes, aunque manifestó su preocupación por las sanciones, según una fuente del Gobierno de Pakistán.
«Pakistán les comunicó que Estados Unidos revertirá esas decisiones antes de una nueva ronda de negociaciones o durante ella», afirmó el funcionario.
El Departamento del Tesoro anunció nuevas sanciones contra 60 personas, entidades y embarcaciones, pero la lista no incluía ninguna de las instituciones financieras chinas sospechosas de facilitar el comercio de petróleo iraní. China ha sido durante varios años el mayor comprador de petróleo iraní, aunque el bloqueo estadounidense de los puertos iraníes ha reducido el flujo de crudo iraní hacia China desde que Washington lo reactivó a mediados de julio.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha dicho que espera recibir al presidente chino, Xi Jinping, el próximo mes; Washington quiere evitar cualquier restricción a las exportaciones chinas de minerales críticos. China, por su parte declaró el martes que su cooperación con Irán se desarrolla dentro del marco del derecho internacional y que no debería ser objeto de interferencias ni alteraciones.
Los precios del petróleo cayeron por segundo día consecutivo, ya que los operadores restaron importancia al impacto de las sanciones, aunque los participantes del mercado siguen atentos a la capacidad de Irán para interrumpir el transporte marítimo.















