Si por algo se conoce a Novak Djokovic es por su fijación por mantener su cuerpo en la mejor de las formas mediante técnicas de todo tipo. Incluso esos hábitos le llevaron a protagonizar una de las polémicas más conocidas en el mundo del tenis.
En su recién estrenado documental, The Wolf in the Winter, aprovechó para poner algún que otro punto sobre las íes en cuanto al revuelo que provocó el tenista tras rechazar la vacuna contra la COVID en uno de los momentos más álgidos de la pandemia.
Si nos remontamos cuatro años atrás, Novak viajaba a Australia para disputar el primer Grand Slam de la temporada. Llegó a Melbourne a principios de enero y, antes de despegar, publicó un post en Instagram informando de que se dirigía al torneo.
Su mujer en contra de que lo contara
En el pie de foto dejaba claro que lo hacía gracias a una exención médica y no porque estuviera vacunado. Su esposa, Jelena, quien también aparece en el documental, dijo que no estaba de acuerdo con que él anunciara públicamente que no estaba vacunado porque, tal y como dice ella, «abrió el infierno».
‘Nole’ alegaba haber superado el virus anteriormente y, según explica, contaba con inmunidad natural, además de considerar innecesaria la vacuna para un atleta sano.
A pesar de tener una exención médica aprobada por Tennis Australia y el estado de Victoria tras haber dado positivo por COVID-19 en diciembre de 2021, a su llegada la Fuerza Fronteriza de Australia canceló su visado.
El motivo que dictaminaron fue que un contagio reciente no era causa válida para una exención. El tenista fue recluido durante días en el Park Hotel de Melbourne, un centro dedicado a la detención de inmigrantes.
Apunta a la libertad de elección
Djokovic subrayó en su documental que la libertad de elección personal es un derecho humano fundamental y afirma no ser ni partidario ni detractor de las vacunas. «Porque no la necesitaba. ¿Por qué debería vacunarme? Estoy sano, soy deportista. Tuve coronavirus. Tenía inmunidad. No era una amenaza para nadie. No había razón para que me vacunara».
Una postura que le provocó la exclusión de varios torneos que exigían la vacunación. «Es mi libertad de elegir, ese derecho fundamental que tienes como ser humano en este planeta. La misma libertad de elegir que fue arrebatada a muchas personas».
Aunque quiso desmarcarse de la polémica, insistiendo en que no es pro-vacuna ni anti-vacuna, sino «pro-libertad de elegir qué haces con la integridad de tu cuerpo». Explicó que el movimiento antivacunas lo reclamó como héroe, pero que él nunca se asoció con ningún bando.
«Una decisión política»
También afirma que la gente pensó erróneamente que lo deportaron de Australia solo por no estar vacunado y opina que tomaron esa decisión por una cuestión política.
En Australia argumentaron que la presencia de Djokovic, quien era una figura pública muy influyente, podía fomentar el sentimiento antivacunas y afectar a la salud pública de Australia, un país que había tenido unas restricciones muy duras.
En febrero de 2022, en una entrevista a la BBC, confirmó que no estaba vacunado, reiteró que nunca estuvo «en contra de la vacunación» y dijo que estaba dispuesto a perder torneos importantes, como Roland Garros y Wimbledon, entre otros, por ese principio.
Esto le trajo grandes consecuencias y perdió varios torneos en 2022 y parte de 2023 por los requisitos de vacunación en Estados Unidos y otros lugares donde se celebraban los torneos. Cuando las reglas se relajaron, volvió a competir con normalidad.
Fuente: Sport















