El peor verano en la historia de Aragón en materia de incendios, con más de 40.000 hectáreas calcinadas por el fuego en los últimos meses, ha estresado al máximo los recursos de la comunidad autónoma para luchar contra las llamas. El propio presidente del Gobierno autonómico, Jorge Azcón, reconocía tras la estabilización del incendio de Las Peñas de Riglos, el más dañino de siempre con 14.500 hectáreas quemadas (18.000 hectáreas afectadas en total), que la comunidad debía «multiplicar» su capacidad operativa contra el fuego y se comprometió a que el próximo Presupuesto, que se aprobará a final de año con los votos de PP y Vox, tenga un notable incremento en materia de gestión medioambiental y de emergencias. En la actualidad, Aragón tiene un operativo de más de 700 personas y más de 50 vehículos, entre los recursos autonómicos y del Estado, para luchar contra el fuego, al que se suman los recursos de otras administraciones cuando es necesario.
El grueso de las tareas las llevan las brigadas forestales, 62 de ellas terrestres y otras ocho helitransportadas. Entre unos equipos y otros, más de 370 personas que viajan hasta el lugar del incendio para pelear contra él tanto desde tierra como desde el aire, con los helicópteros de los que dispone la DGA. A ellos se les suman los 57 técnicos que se dedican a la coordinación y dirección del operativo, y los 350 agentes para la protección de la naturaleza, que realizan muchas más tareas, pero tienen un papel destacado en la gestión forestal del fuego. Hay, además, personal de la empresa pública Sarga que apoya para completar brigadas, puestos de vigilancia o conducción de vehículos.
La comunidad tiene nueve helicópteros para trabajar en la extinción de incendios, uno de ellos de coordinación de todo el operativo y destinado a «dar apoyo» a la dirección del operativo. El helicóptero con base en Alcorisa está habilitado todo el año y los de Ejea y Peñalba se incorporan en los primeros meses del año. A partir de junio están todos operativos.
En tierra, Aragón tiene 41 autobombas forestales con depósitos de hasta 4.000 litros. 20 se establecen en Teruel, por las diez y once que se encuentran en las provincias de Huesca y Zaragoza, respectivamente. También existe un bulldozer con góndola que se emplea «preferentemente en ataque indirecto o de forma combinada con otras maniobras». Un recurso para «apertura de accesos o ejecución de cortafuegos». Los recursos se completan con el Puesto de Mando Avanzado (PMA), el vehículo desde el que, cerca del incendio, se coordina y se toman las principales decisiones para hacer frente al fuego.
Infraestructuras por todo el territorio
El Infoar cuenta con tres centros provinciales de operaciones y un centro regional operativo, situado en Zaragoza y que actúa como nexo de unión entre las tres ubicaciones provinciales. Estas localizaciones acogen las emisoras que dan soporte a la red de alertas y comunicaciones de la DGA para controlar los incendios.
El dispositivo de Infoar tiene repartidos por todo el territorio 80 puestos fijos de vigilancia, con 24 puestos en Huesca, 20 en Zaragoza y 36 en la provincia de Teruel. Se reparten entre casetas, torres y refugios y según destaca Infoar todos disponen del «equipamiento necesario para una detección eficaz y comunicación inmediata, incluyendo mapas, emisoras, brújulas, prismáticos, entre otros recursos».
La comunicación entre todos los equipos participantes en los operativos se puede realizar gracias a la red de emergencias Tetra y la aplicación Flama, «un software especializado, para ampliar y mejorar el soporte en la gestión de los medios, propios y externos, en la prevención y extinción de incendios forestales«.
Por último, Aragón acoge a varios medios del Gobierno de España. En primer lugar, la BRIF de Daroca, que la componen 17 miembros y dos helicópteros de tipo medio. También hay un avión de coordinación en Zaragoza y otro avión anfibio, en la Base Aérea de la capital aragonesa. En Huesca, en Plasencia de Monte, hay un helicóptero tipo bombardero.
Los medios del Estado, como se ha podido comprobar en la coordinación de los incendios de este verano, se refuerzan en función de las necesidades. Es habitual la colaboración con el Ministerio de Transición Ecológica o el Ministerio de Defensa, que cuentan con este tipo de vehículos para hacer frente a las llamas. También se pueden activar, si es necesario, los equipos de las diputaciones provinciales o de algunos ayuntamientos.
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