Aunque el verano todavía no ha terminado, la Lotería de Navidad 2026 ya empieza a hacerse un hueco en las calles de Santiago de Compostela. Peregrinos y turistas aprovechan su paso por la ciudad para acercarse a algunas de las administraciones de lotería más conocidas y hacerse con un décimo para el esperado sorteo del 22 de diciembre.
Como cada año, las colas comienzan a ser especialmente visibles en la administración de Porta Faxeira, una de las más populares entre quienes visitan la capital gallega. Sin embargo, el fenómeno no se limita a este punto y se extiende por otras administraciones situadas en el centro histórico de Santiago.
Entre las más frecuentadas se encuentran también las administraciones de la Rúa da Rosa, Porta do Camiño y la Praza de Cervantes, donde los visitantes pueden adquirir sus décimos antes de continuar su recorrido por la ciudad.
Turistas y peregrinos comprando lotería a primera hora de la mañana en Porta Faxeira / Diego Mosteiro
La Lotería de Navidad, una tradición que comienza en verano
El Sorteo Extraordinario de la Lotería de Navidad es una de las grandes citas de la Navidad en España y una tradición que cada año moviliza a millones de personas. El 22 de diciembre, la atención se concentra frente al televisor o junto a la radio para seguir el recorrido de los números y comprobar si la suerte ha llamado a la puerta.
En este ritual tienen un papel fundamental los loteros y loteras, encargados de vender durante meses los décimos que podrían convertirse en protagonistas del sorteo. Para las administraciones, además, repartir un premio importante supone un reconocimiento y una oportunidad de volver a aparecer en el mapa de la suerte.
Los peregrinos disparan la venta de décimos
En la administración de la Praza de Cervantes ya han notado cómo la llegada de peregrinos y turistas se traduce directamente en un aumento de las ventas. Lo habitual, explican, es que quienes terminan el Camino aprovechen su paso por Compostela para llevarse entre dos y tres décimos, aunque la cantidad puede variar según cada comprador.
La misma tendencia se repite en Porta do Camiño, donde Beatriz, responsable del puesto de lotería, confirma que “la venta aumenta con la llegada de peregrinos”. Muchos de ellos, explica, aprovechan para comprar varios décimos y repartirlos posteriormente entre familiares y amigos.
En Porta Faxeira, una de las administraciones con mayor afluencia de la ciudad, José Luis, titular del establecimiento, destaca el papel que juega el verano en el inicio de la campaña de Navidad. “Los peregrinos y los turistas son los primeros en comprar décimos de lotería”, señala.
También en la administración de la Rúa da Rosa han comprobado este incremento. Isabel asegura que la llegada de peregrinos se traduce habitualmente en un aumento de las compras. “Siempre que llegan los peregrinos pasa igual, todo el mundo quiere llevarse un décimo para casa”, explica.
El comprador español sigue siendo mayoría
A pesar de que cada vez es más habitual encontrar turistas extranjeros que aprovechan su visita a Compostela para comprar lotería, la gran mayoría de los clientes de las administraciones de la ciudad siguen siendo españoles. Desde la administración situada en Praza Cervantes señalan que “el 95% de la gente que se acerca a comprar un décimo son españoles”, aunque reconocen que también reciben visitantes de Alemania, Portugal o Francia, que aprovechan su paso por Santiago para llevarse un décimo como recuerdo o probar suerte.
La situación se repite en el resto de administraciones consultadas. “La grandísima mayoría de quienes vienen a comprar son españoles”, explica José Luis, mientras que Beatriz e Isabel coinciden en señalar que prácticamente todos sus compradores son de origen nacional. De este modo, aunque la presencia de turistas internacionales comienza a dejarse notar, el comprador español continúa siendo claramente mayoritario en las administraciones compostelanas.
“Los compramos como un añadido al Camino”
Los testimonios de los peregrinos apuntan a que las compras de lotería de Navidad en la capital gallega se convierten en uno de sus recuerdos del Camino de Santiago. Casos como el de Mariloli y Mamen, procedentes de Extremadura, lo demuestran. Ellas tienen claro el criterio para elegir sus números: «el 3, una cifra que nos gusta» y que ha terminado convirtiéndose en su elección para la Lotería de Navidad.

Mariloli y Mamen con sus décimos de la lotería de Navidad / Diego Mosteiro
Para Pilar, Pili, Sari y Carmen, la compra tiene otro significado. Han decidido llevarse un décimo como recuerdo de su experiencia y, en esta ocasión, han dejado la elección en manos de la propietaria de la administración. “Los compramos como un añadido al Camino”, explican. Solo compran Lotería de Navidad y, en ocasiones, comparten el décimo entre ellas.

Pilar, Pili y Sari después de comprar sus décimos de lotería / Diego Mosteiro
María y Ramón acaban de terminar el Camino y también han decidido pasar por una administración antes de abandonar Santiago. Su objetivo es comprar varios décimos para la familia. “Es una manera de llevar un recuerdo del Camino”, explican.
Fechas, kilómetros y números con significado para los peregrinos
A la hora de comprar la lotería, escoger el número suele ser una de las partes más complicadas. En el caso de los peregrinos que compran la Lotería de Navidad en Santiago, esta tarea parece ser algo más sencilla, ya que muchos optan por cifras relacionadas con su experiencia en el Camino. Desde la administración de Praza Cervantes explican que los peregrinos suelen decantarse por “terminaciones que coinciden con el año” en el que realizan la ruta. Una elección que se repite también en otros puntos de la ciudad.
Beatriz, de la administración de Porta do Camiño, señala que muchos clientes buscan “el día en el que llegaron a Santiago, el año en el que realizaron la ruta o los kilómetros recorridos a pie”, convirtiendo estas cifras en sus particulares números de la suerte.
En Porta Faxeira, una de las administraciones más conocidas de la capital gallega, José Luis apunta además a una curiosa situación que se repite entre los peregrinos. Algunos llegan sin un número concreto y, tras coincidir en la cola con otros caminantes, terminan comprando “el mismo número que otros peregrinos que conocen en la cola”.
Por su parte, Isabel, de la administración de la Rúa da Rosa, explica que los peregrinos también muestran una especial predilección por el número de la propia administración: “Los peregrinos compran el número nuestro, el de siempre”.
Así, el décimo se convierte para muchos peregrinos en algo más que una apuesta para el sorteo del 22 de diciembre: una forma de llevarse consigo un recuerdo del Camino de Santiago, ya sea a través del año, la fecha de llegada, los kilómetros recorridos o un número asociado a su paso por la ciudad. Mientras todavía quedan meses para que los niños de San Ildefonso canten los números del sorteo, la Lotería de Navidad ya comienza a formar parte del ritual de quienes llegan a Santiago. Para algunos es una apuesta por la suerte; para otros, una tradición familiar. Y para muchos peregrinos, una forma de llevarse a casa un pequeño recuerdo de los kilómetros recorridos hasta la capital gallega.














