Las Urgencias hospitalarias de la provincia de Alicante afrontan el verano con una presión asistencial que, aunque no es homogénea en todos los centros, deja episodios de largas esperas, pacientes pendientes de cama durante horas y picos de actividad que superan los 500 usuarios en el caso del Hospital General de Alicante, el principal de la provincia. Los profesionales apuntan, además, a que el cierre de la mayoría de los centros de salud por las tardes en agosto, que demora aún más las citas en Atención Primaria, y la dificultad para cubrir las bajas y las vacaciones del personal alimentan esta situación.
En el Hospital Doctor Balmis, las Urgencias «se llenan sobre todo los lunes», llegando a superar los 500 pacientes, explica personal que trabaja en este centro. Muy complicado fue el pasado, el 17 de agosto. Añade el Sindicato de Enfermería Satse que la presión no es muy diferente de la registrada durante el invierno, aunque sí ha cambiado el perfil de parte de las consultas.
Se detecta un aumento de consultas por dolores de garganta y de oído, entre otros problemas, que podrían ser atendidos en Atención Primaria
Especialmente a partir de las 15 horas se detecta una mayor llegada de pacientes que no presentan una urgencia propiamente dicha, pero que acuden al hospital ante las dificultades para conseguir una cita en su centro de salud o porque está cerrado por la tarde. Por ejemplo, los trabajadores detectan un aumento de consultas por dolores de garganta y de oído, entre otros problemas, que podrían ser atendidos en Atención Primaria. «Resumiendo, las Urgencias de Alicante están llenas siempre a partir del mediodía en adelante, sea invierno o verano. La presión asistencial es la misma pero cambia el motivo de consulta».
Sanitarios del Hospital de Alicante apuntan que agosto está siendo de «mucha presión y largas esperas». En los pacientes ambulantes, correspondientes al nivel 1, se están produciendo jornadas con esperas de hasta cuatro horas para ser atendidos por un médico. «Y claro, si luego precisan de analítica de sangre, radiografía y demás, son más horas», señala. En este nivel se incluyen pacientes que permanecen de pie o sentados y que habitualmente reciben tratamientos por vía oral o intramuscular y pruebas como analíticas, radiografías o electrocardiogramas.
La situación cambia en los pacientes de nivel 2, que precisan permanecer tumbados en una cama, disponer de una vía periférica, recibir tratamiento intravenoso y someterse, cuando es necesario, a pruebas como ecografías o TAC. Los casos más urgentes tienen prioridad y son trasladados a las camas para recibir una atención más rápida. «Obviamente, lo urgente sube a camas y la atención es más rápida».
Aspecto de las Urgencias del Hospital General de Alicante / INFORMACIÓN
Tres plantas cerradas
La presión asistencial se ve agravada, según los profesionales consultados, por las dificultades para cubrir las ausencias de personal. Los médicos se están cubriendo las vacaciones entre ellos y, en el caso de Enfermería, las bajas resultan especialmente complicadas de cubrir. «Es imposible de cubrir porque esta bolsa de oferta de trabajo está a cero», apunta.
A esta situación se suma la disponibilidad de camas hospitalarias. En el Hospital de Alicante permanecen cerradas tres plantas, entre ellas la 4A y la 6B. Esto ha provocado episodios puntuales en los que pacientes han permanecido hasta 24 horas en camas de Urgencias «hospitalizados», a la espera de que se produjeran altas en las plantas y quedaran huecos para poder trasladarlos.
Cuando la situación se complica, explica, el hospital ha tenido que abrir rápidamente alguna planta para absorber a los pacientes ingresados desde Urgencias y volver a cerrarla posteriormente. «Un poco caótico», resumen.
Elche llega a las cinco horas de espera
En el Hospital Universitario de Elche también se ha registrado presión durante agosto. Según Satse, las fiestas celebradas en la ciudad provocaron un incremento de la actividad, especialmente el lunes y el martes pasados, cuando se llegaron a contabilizar hasta 300 asistencias diarias.
El miércoles se realizaron 35 ingresos en planta, pero 15 pacientes tuvieron que permanecer en Urgencias hasta la tarde porque el hospital estaba completo y no había camas disponibles. El día anterior se habían producido 42 ingresos hospitalarios. Este jueves la situación se encontraba algo más despejada, con huecos en Urgencias y alguna cama libre en planta.
CC OO, no obstante, sitúa la presión asistencial de Elche en niveles elevados durante este mes. El jueves por la tarde la espera media de los pacientes en Urgencias era de cinco horas y esta mañana la afluencia continuaba aumentando, con pacientes de la noche todavía pendientes.

Otra imagen del Hospital Doctor Balmis / INFORMACIÓN
Pendientes de cama en Orihuela
Uno de los datos más llamativos se registra en el Hospital de Orihuela. A primera hora de este jueves había 32 pacientes en Urgencias, de los que 17, el 53,1%, estaban pendientes de ingreso. La demora máxima para conseguir una cama alcanzaba las 45 horas desde el triaje, según información de los sindicatos.
Pese a ello, no había pacientes en los pasillos y desde CC OO señalan que el servicio se encontraba bastante tranquilo. El hospital mantiene cerrada una planta de Medicina Interna debido a las obras de conexión entre edificios, aunque el sindicato asegura que esta circunstancia no ha incrementado por ahora la carga asistencial. Sí se produjeron jornadas de mayor actividad en julio coincidiendo con las fiestas de Orihuela.
En Torrevieja, el balance de Satse contabilizaba 36 pacientes en observación, incluidos dos pediátricos, y otros siete pendientes de ingreso, uno de ellos pediátrico. En Dénia había ocho pacientes pendientes de ingreso y once en observación, con un total de 47 pacientes entre boxes y observación de Urgencias, pero sin desbordes.
La situación era más relajada en la Marina Baixa a primera hora de la mañana, aunque todas las camas de algunas áreas, como UPI y nivel 2, estaban ocupadas, con algunos pacientes en pasillos. Una fotografía que suele cambiar durante el día, ya que el volumen suele aumentar a partir del mediodía. El 15 de agosto fue uno de los días más complicados en un verano que no está siendo el peor en este centro.
Los efectos del calor
En Alcoy, los profesionales relacionan buena parte de la elevada demanda registrada en julio con las olas de calor. La mayoría de las urgencias atendidas durante ese periodo estuvieron relacionadas con descompensaciones de enfermedades crónicas en personas de edad avanzada.
Los sindicatos señalan además que el Hospital de Alcoy viene experimentando un incremento constante de la presión asistencial durante los veranos. Entre los motivos sitúa el hecho de que la población permanece cada vez más en la ciudad durante las vacaciones y, sobre todo, el envejecimiento demográfico, que lleva aparejado un aumento de la cronicidad y la fragilidad.
No obstante, la situación no es de presión generalizada en todos los hospitales. El de Sant Joan no presentaba este jueves una situación de presión asistencial y en otros centros la actividad se mantenía dentro de parámetros considerados habituales.
Los profesionales coinciden en señalar que una parte importante de la presión que soportan las urgencias no procede exclusivamente de patologías graves. La falta de citas o las demoras de varios días, unida al cierre de los centros de salud por las tardes, empuja a algunos pacientes directamente hacia las urgencias hospitalarias o bien los envían los propios médicos.
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