Folk on Cres, grupo charro con un sonido único, mezcla tradición y vanguardia y presenta su nuevo álbum «Enmarañando» en Puebla de Sanabria.
¿Qué ha cambiado en Folk on Cres desde su anterior trabajo hasta este nuevo álbum?
El anterior trabajo que sacamos en el 2021, después de una pandemia dura, era un disco donde basamos la mayoría del repertorio en composiciones propias. Digamos que siete o 12 temas eran de nuestra cosecha. Sin embargo, en este último disco, hemos vuelto a nuestra antigua esencia. Digamos que hemos enmarañado, hemos aireado ciertos cancioneros antiguos para ponerlos en escena en el siglo XXI. Por tanto, en este, pues digamos que nos hemos basado otra vez en la música más tradicional y sobre todo de nuestra tierra, siempre con nuestro estilo y haciendo algún guiño al norte.
¿Qué elementos de la música tradicional han querido conservar y cuáles les apetecía transformar?
La verdad que nuestra base de instrumental es toda acústica, excepto este año que hemos metido un Stonebox que pensamos que le podía venir bien al repertorio que defendemos. Los instrumentos son tradicionales de Salamanca, como la gaita charra y quizás el instrumento más localista que tenemos es la gaita de tres agujeros, es decir, es una flauta en realidad, flauta pastoril, unido con la gaita asturiana y con el violín y el whistles irlandés. Esto genera como una identidad propia o un sonido propio.
¿Hay algún artista que les haya influido especialmente?
Muchos, porque al final nosotros tenemos distintas referencias desde el rock al punk, pero bueno, también la música folk porque somos consumidores de muchos grupos, de festivales… Al final todos ellos nos animan a seguir y también nos motivan a sacar nuevas versiones, a darnos ideas.
¿Y qué supone presentar «Enmarañando» precisamente aquí en Puebla de Sanabria?
Teníamos ganas, sí que de turismo habíamos estado aquí en Puebla de Sanabria, y claro, consideramos que es uno de los pueblos más bonitos de España. Y eso es verdad, es decir, solo hay que darse un paseíto por la zona antigua. Nos hacía especial ilusión porque es algo que se llama «escenario patrimonio». Son lugares emblemáticos o muy bonitos de Castilla y León y siempre la provincia de Zamora, digamos, la tenemos ahí, somos vecinos.
¿Hay alguna reacción del público durante el concierto que les haya sorprendido?
Es verdad que en todos los conciertos animamos a que el público cante con nosotros, y en este caso no ha habido que insistir mucho. Hemos visto que el público ha conectado desde el minuto uno o por lo menos así nos lo ha transmitido. Hay veces que aparace esa magia, esa química, y en Puebla ha surgido.
Han hecho un guiño a la construcción de la vía entre Zamora y Orense, ¿sabian que hubo un número importante de población de la zona trabajando en ese proyecto?
Sí, estuvimos investigando un poquito. Sobre todo se encarga la cantante de hacer este tipo de cosas, del trabajo más de campo, de indagar un poco sobre las canciones que vamos a interpretar. Y sí que es verdad que conocimos cuanto tardaron en construir esa vía férrea y claro, estando aquí teníamos que presentarlo en condiciones.
¿Qué les gustaría que se llevara la gente a casa después de verles en directo o de escuchar su disco?
Solo con que se vayan tarareando algunas de nuestras canciones, el folclore estará un poquito más vivo.











