Dos cazas españoles F-18 desplegados en Rumanía dentro de una misión de vigilancia de la OTAN han derribado este domingo un dron no identificado después de que entrara sin autorización en el espacio aéreo del país.
El ministro de Defensa rumano, Radu Miruță, ha confirmado la intervención y ha explicado que el aparato fue detectado durante la madrugada cerca de Galați, en el sureste de Rumanía.
“A las 04.44 se detectó el objetivo ingresando al espacio aéreo nacional rumano, a 24 kilómetros al norte de Galați. En ese momento, dos aviones de combate españoles F-18, que ya habían sido puestos en alerta como medida de precaución, recibieron autorización para intervenir”, ha señalado el ministro en sus redes sociales.
Los cazas interceptaron posteriormente el dron y lo destruyeron entre las localidades de Băleni y Cudalbi, una zona situada en el sureste del país y próxima a la frontera con Moldavia. Por el momento, las autoridades rumanas no han informado de la procedencia del aparato, por lo que no puede establecerse quién se encontraba detrás de la incursión.
El ministro rumano felicita a los pilotos españoles
Miruță ha celebrado públicamente la actuación de los militares españoles y del personal rumano encargado de coordinar la operación. “¡Felicidades a los pilotos españoles y al personal militar rumano en el centro de mando por una misión exitosa!”, ha señalado.
Tonight, another drone entered Romanian national airspace without authorization and was shot down.
At 04:44, the target was detected entering Romanian national airspace, 24 km north of Galați. At that moment, two Spanish F-18 fighter jets, which had already been scrambled as a…
— Radu Miruta (@RaduMiruta) August 16, 2026
El responsable de Defensa ha aprovechado el episodio para destacar la cooperación entre Rumanía y sus socios de la OTAN. “Rumanía está defendiendo su espacio aéreo, y nuestros aliados están a nuestro lado. Vigilancia, respuesta rápida y solidaridad aliada: estas son las garantías concretas de nuestra seguridad”, ha añadido.
Los F-18 españoles se encontraban desplegados precisamente como parte de las tareas aliadas de vigilancia aérea. Los aparatos habían sido puestos previamente en alerta y recibieron autorización para intervenir una vez detectada la entrada del dron.
Rumanía, expuesta a las incursiones aéreas
El incidente se produce en un territorio especialmente sensible por su proximidad a la guerra de Ucrania. Rumanía comparte aproximadamente 614 kilómetros de frontera terrestre con territorio ucraniano y, desde febrero de 2022, ha registrado en varias ocasiones incursiones de drones rusos en su espacio aéreo.
El propio Miruță ha situado a su país en la “primera línea de defensa de la Unión Europea”, una posición geográfica que ha obligado a reforzar las tareas de vigilancia desde el inicio de la guerra. En este caso, sin embargo, Bucarest no ha vinculado el aparato interceptado con Rusia ni con ningún otro país.
La principal novedad de este domingo reside precisamente en la intervención de los militares españoles. Los dos F-18 activados dentro del dispositivo de la OTAN respondieron a la alerta, localizaron el objetivo y recibieron autorización para derribarlo después de que hubiera vulnerado el espacio aéreo rumano.
La investigación sobre el aparato deberá determinar ahora su procedencia y las circunstancias de la incursión. Hasta entonces, las autoridades rumanas se limitan a confirmar el derribo y mantienen sin identificar el origen del dron.














