Una mujer que dio positivo por drogas empotró su vehículo contra la terraza de un restaurante situado en la confluencia de las calles San Pascual y Joaquín Chapaprieta, en el casco urbano de Torrevieja, según pudo confirmar INFORMACIÓN.
El accidente se produjo en la madrugada del domingo al lunes, en el entorno de ese cruce. En la esquina se encuentra un restaurante con una amplia terraza que recae a ambos viales y que se encontraba cerrado al público en esos momentos. El coche circulaba hacia la calle Apolo y acabó estrellándose contra la zona exterior del establecimiento, destrozando dos jardineras de piedra y buena parte de la tarima de madera.
No ha trascendido la edad ni la nacionalidad de la conductora. Fue la Policía Local de Torrevieja la que acudió inmediatamente a la zona para regular la retirada del vehículo de la vía e investigar las causas, además de auxiliar a la conductora, que no resultó herida y a la que se le realizaron las pruebas de alcohol y drogas.
Daños en la terraza
Los propietarios del local encontraron la terraza destrozada al abrir la persiana al día siguiente. Sobre la tarima todavía quedaban restos del vehículo, entre ellos el parachoques.
Aunque el seguro debe cubrir los desperfectos, el accidente se produjo en uno de los fines de semana de mayor ocupación turística. Fuentes del establecimiento indicaron que buena parte de la facturación diaria procede precisamente de las mesas y sillas instaladas en el exterior.
Torrevieja cuenta con alrededor de 600 terrazas autorizadas que conviven a diario con el tráfico rodado. En los últimos años se han producido varios accidentes con vehículos implicados en zonas ocupadas por clientes, aunque sin heridos graves.
Sanción administrativa
Las mismas fuentes indicaron que la conductora se enfrenta a una sanción administrativa por conducir con presencia de drogas en el organismo, con una multa de 1.000 euros y la pérdida de 6 puntos del carné.
El positivo en drogas no suele derivar por sí solo en un delito contra la seguridad vial, a diferencia de lo que ocurre con el alcohol cuando se superan las tasas penales, que pueden acreditarse con exactitud.
En los controles de drogas, el primer positivo debe confirmarse después mediante un nuevo análisis. La Policía Local o la Guardia Civil pueden tramitar los hechos por vía penal si aprecian indicios de que el conductor circulaba bajo la influencia de esas sustancias. Sin embargo, en la mayoría de los casos se opta por la vía administrativa, ante la dificultad de acreditar en un juicio posterior que no solo había presencia de drogas en el organismo, sino que esa presencia afectaba de forma concreta a la conducción.
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