Una vez que el Gobierno ha autorizado la continuidad de la central de Almaraz hasta 2030, el sector nuclear, integrado en el lobi Foro Nuclear, reclama aprovechar los próximos cuatro años para repensar el papel de esta energía en el modelo energético español y revisar las condiciones regulatorias, económicas y tributarias a las que se ve sometida.
Las empresas eléctricas propietarias de las instalaciones nucleares españolas llevan años reclamando una rebaja de los impuestos y tasas que pagan estas centrales para asegurar, así, su rentabilidad. Pero el Gobierno central se ha mostrado siempre reticente a esta posibilidad, llegando al situarla como una de las líneas rojas para considerar cualquier extensión de vida útil.
De esta forma, cuando Iberdrola, Endesa y Naturgy solicitaron la prórroga de Almaraz renunciaron a su exigencia de rebajar impuestos. Pero ahora que la prórroga de la central cacereña se ha conseguido, las compañías vuelven al punto de partida. En un comunicado publicado este viernes, la asociación que integra a las centrales y sus propietarias, así como a otros agentes del sector, como fabricantes o suministradores de equipos, pide considerar el nuevo horizonte de cuatro años para analizar «con sosiego y rigor» el papel que debe desempeñar la nuclear en el futuro modelo energético español.
Y, dentro de ese debate, reclama revisar las condiciones regulatorias, económicas y tributarias «que permitan mantener su aportación, en coherencia con las prioridades europeas de autonomía estratégica, competitividad industrial y descarbonización». Entre impuestos, tasas autonómicas y otras prestaciones para hacerse cargo de costes futuros, como la tasa Enresa, la electricidad producida por las centrales nucleares paga 28 euros por megavatio hora (MWh). El precio medio final de la energía en el mercado eléctrico se situó en 2025 en 83,45 euros por MWh.
En total, las grandes eléctricas pagan algo más de 1.000 millones de euros al año solo en impuestos, a los que se suman otros 590 millones de la ‘tasa Enresa’.
Esencial para el ‘mix’ de generación
El lobi ha realizado estas reclamaciones en un comunicado en el que ha celebrado la decisión del Gobierno de renovar hasta el 8 de junio de 2030 la autorización de explotación de los dos reactores de Almaraz: «Es una gran noticia que una infraestructura estratégica como Almaraz pueda continuar operando, ya que la energía nuclear es esencial en el ‘mix’ de generación eléctrica. Aporta potencia firme, síncrona e inercial, y refuerza la autonomía energética frente a los combustibles fósiles», ha defendido su presidenta, Marta Ugalde, en un comunicado.
Foro Nuclear defiende además que la nuclear es una fuente de energía «segura, libre de emisiones, competitiva y complementaria a las energías renovables», y considera que su papel está ganando reconocimiento internacional como herramienta para reforzar la seguridad energética, reducir emisiones y acompañar el proceso de electrificación.
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