Los servicios del espionaje alemán pasarán a asumir funciones «operativas» semejantes a las de sus equivalentes británicos, ante la evidencia de que el país «sufre a diario amenazas, sabotajes y ataques híbridos procedentes del exterior», según el ministro del Interior, Alexander Dobrindt. «El modelo a seguir es el de otros servicios de inteligencia europeos, que operan de forma activa ante esas amenazas en lugar limitarse a observarlas y recabar información», añadió el ministro.
«No podemos seguir dependiendo de las informaciones que recibimos de nuestros aliados y amigos», apuntó por su parte la ministra de la Cancillería, Nina Warken, entre cuyas competencias está la coordinación de las tres ramas del espionaje alemán –Interior, Exterior y Militar–. A ambos miembros del Gobierno de Friedrich Merz les correspondió presentar el proyecto de ley, que deberá superar el trámite parlamentario en los próximos meses.
La reforma implica una ampliación de las competencias de servicios de espionaje, tanto en lo que concierne al almacenamiento de datos personales como a las posibilidades de intervenir comunicaciones, usar la Inteligencia Artificial para el análisis de datos recabados digitalmente, manipular o inutilizar explosivos u otras amenazas. «El espionaje alemán entrará así en otra era, ya que por primera vez podrá asumir funciones operativas en lugar de limitarse a recopilar información», resumió Dobrindt.
La sombra de la amenaza rusa
La reforma de los servicios secretos topa con las críticas de la oposición parlamentaria, especialmente verdes e Izquierda, que alertan contra posibles abusos, injerencia en la esfera privada o supresión de facto de la presunción de inocencia. La presentación del proyecto de ley coincide con la preocupación entre las fuerzas de seguridad y los ciudadanos ante los avistamientos de drones. De la alarma abstracta se pasó a la amenaza concreta con el aparato no tripulado y cargado con explosivos, que fue interceptado de forma fortuita esta semana por un operario del aeropuerto de Leipzig cuando volaba a ras de suelo entre varios aviones ucranianos.
Dobrindt ha evitado hasta ahora apuntar explicitamente a una «pista rusa» en lo que concierne a ese dron. Se limita a vincular esta u otras amenazas híbridas a «poderes extranjeros», sin precisar más.
Un portavoz del Mando Operativo de Defensa ha asegurado, en declaraciones al portal Redaktionswerk Deutschland, que desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania, en 2022, se han detectado cada año centenares de vuelos de drones sobre instalaciones militares alemanas o en sus inmediaciones.
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