así lo vivió la afición del Deportivo en Riazor

Entraron a cuentagotas, con las gafas en la mano y la esperanza de ver algo. No iba a ser fácil. Luchaban contra las nubes. Contra A Coruña. Los había, también, quienes renunciaron al evento que paralizó la ciudad y no les importó acudir con antelación pese a que en su butaca, empapelada con el nuevo himno del 120 aniversario, no se podía seguir. También los que apuraron cada segundo del videomarcador para acudir sobre la hora. El fútbol moderno no se detiene ni por un eclipse. Dépor-Real Madrid, hay quienes no piden más.

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