El Trofeu Taronja del pasado 8 de agosto dejó mucho más que las dudas deportivas de un Valencia CF que volvió a evidenciar su falta de ideas sobre el césped. El último torneo disputado en Mestalla estuvo marcado también por la presencia de Kiat Lim, hijo del máximo accionista Peter Lim y presidente de la entidad valencianista, que acudió al palco por primera vez en su condición de máximo dirigente. Su presencia y algunos de sus gestos durante el encuentro se convirtieron en una de las imágenes más comentadas por el entorno del club, en un contexto de enorme malestar entre la afición por la situación que atraviesa el Valencia.
Cañizares apunta directamente a Kiat Lim
Santiago Cañizares, exportero y una de las grandes leyendas del Valencia, puso el foco precisamente en esa escena y criticó que la ira de Mestalla no se dirigiera contra el presidente. El exguardameta considera especialmente llamativo que los aficionados cargaran contra futbolistas como José Luis Gayà o contra el entrenador Carlos Corberán, mientras Kiat Lim presenciaba el encuentro desde el palco. «Ayer me pareció gravísimo que hubieran sido gritos para muchos jugadores, para Gayà, por ejemplo, que hizo una acción. He visto mucha crítica en Twitter porque es verdad que es una acción peligrosísima en un partido amistoso, para Corberán, que no parece acertar, y que, sin embargo, estuviera el hijo de Peter Lim, el presidente del Valencia, allí y no fuera de verdad el gran protagonista de la ira del público, bien entendida, del enfado del público por este castigo tan importante que está sufriendo el Valencia. Con lo cual, para mí, fue la decepción más abrumadora. O sea, me importó un carajo el partido, o sea, lo que ha sido Mestalla y lo que ayer vi en Mestalla. A Kiat Lim, presidente del Valencia, incluso en una foto, levantar el dedo pulgar, como decir: «Hola, amigos, ¿cómo estáis?». Qué vergüenza».
Las palabras de Cañizares reflejan el profundo malestar que existe alrededor del Valencia CF y cuestionan el foco de las protestas durante una noche especialmente simbólica para el valencianismo. La presencia de Kiat Lim en Mestalla, un estadio que afronta además una nueva etapa lejos de las grandes noches competitivas que protagonizó durante décadas, volvió a situar en primer plano la gestión de Meriton Holdings y el papel de la familia Lim al frente de la entidad. Para el exportero, la imagen del presidente levantando el pulgar ante el público resultó especialmente difícil de asumir teniendo en cuenta el delicado momento deportivo, institucional y económico que atraviesa el club.
El Trofeu Taronja terminó dejando así una doble lectura para el Valencia. Sobre el terreno de juego, el equipo no convenció y las críticas se repartieron entre los jugadores y Corberán; fuera del césped, la aparición pública de Kiat Lim volvió a alimentar el debate sobre el futuro del club y la gestión de su propiedad. Cañizares, que durante años ha sido una de las voces más reconocibles del valencianismo, considera que la reacción de Mestalla debería haber señalado con mayor contundencia al máximo responsable de la entidad. Su mensaje vuelve a poner el foco en una cuestión recurrente en el Valencia CF: mientras el equipo trata de recuperar su identidad deportiva, el conflicto con la propiedad continúa marcando buena parte de la actualidad del club.
Fuente: Superdeporte














