Durante más de cuarenta años ha permanecido ahí, a la vista de todos y, al mismo tiempo, invisible. Detrás del gran tapiz con el escudo oficial que preside el salón de plenos del Parlamento de Canarias se escondía un óleo del pintor palmero Manuel González Méndez que nadie podía contemplar y cuya existencia apenas sobrevivía en la tradición oral. Ahora, después de dos años de trabajos de restauración, la Cámara autonómica afronta la fase definitiva de una intervención que permitirá devolver la obra a su emplazamiento original y recuperar una parte olvidada de la historia institucional del Archipiélago.
La fase final de la restauración del óleo que se encontraba oculto desde la I Legislatura en 1983, se está desarrollando de forma premeditada en el mes de agosto, la época de menor actividad parlamentaria debido a que es necesario la instalación de andamios dentro del hemiciclo. Los trabajos incluyen la fijación de la policromía original, la reintegración de las pérdidas existentes y la protección definitiva de la superficie pictórica, actuaciones imprescindibles para garantizar la conservación de la obra.
El óleo, fechado en 1906 y atribuido a González Méndez, forma parte del conjunto pictórico que integran también los dos grandes lienzos situados a ambos lados del hemiciclo, protagonizados por Pedro de Vera y Alonso Fernández de Lugo. Con su recuperación se completará por primera vez en algo más de cuatro décadas el programa decorativo original del edificio.
Conjunto pictórico del hemiciclo, con los dos grandes cuadros a ambos lado del óleo en restauración. / ED
Desaparecido sin explicación
Lo que sigue siendo una incógnita es la razón por la que la pintura desapareció de la vista de los parlamentarios. No existe documentación oficial que explique quién ordenó cubrirla ni las razones que motivaron esa decisión durante la primera legislatura autonómica, cuando el salón de plenos fue remodelado en los años ochenta.
Los datos indican que quedó oculto bajo 4 capas de pintura decorativa y posteriormente cubierto por el escudo oficial.
Los datos recopilados durante la restauración indican que el óleo quedó oculto bajo cuatro capas de pintura decorativa y posteriormente fue cubierto por el gran repostero con el escudo oficial que desde entonces ha presidido el hemiciclo. Ningún documento gráfico permitía conocer su aspecto completo y durante años su existencia se sustentó únicamente en testimonios y referencias orales.
Esa ausencia de explicaciones ha alimentado numerosas hipótesis. Una de ellas apunta a que, en los primeros años de la autonomía, se optó por eliminar de la vista una composición en la que figuraban los blasones de las dos provincias canarias, en un momento especialmente sensible para las relaciones entre Tenerife y Gran Canaria. Sin embargo, nunca se ha encontrado ningún acuerdo, informe o expediente que confirme esa interpretación.
Paradójicamente, los especialistas consideran que la obra resulta especialmente significativa porque anticipa el carácter biprovincial del Archipiélago décadas antes de que la división provincial se hiciera oficial en 1927.
El hallazgo detrás del tapiz
La recuperación del lienzo comenzó a gestarse hace años. En 2019, la Unidad Técnica de Patrimonio Histórico del Cabildo de Tenerife recomendó al Parlamento restaurar el denominado tercer lienzo del salón de plenos para recuperar la unidad artística del espacio. Incluso antes, el Servicio de Patrimonio Histórico ya había solicitado comprobar la existencia de una pintura oculta tras el revestimiento instalado durante la remodelación del hemiciclo.
Aquellas recomendaciones desembocaron en el verano de 2024 en el inicio de la primera fase de restauración, ejecutada por la empresa tinerfeña Cúrcuma. Los trabajos permitieron confirmar la existencia del óleo, retirar progresivamente las capas de pintura acumuladas durante décadas y evaluar su estado de conservación.
El lienzo declarado Bien de Interés Cultural tiene unas dimensiones aproximadas de 252 por 173 centímetros.
Las investigaciones determinaron que el lienzo, adherido directamente al muro y con unas dimensiones aproximadas de 252 por 173 centímetros, forma parte inseparable del edificio, declarado Bien de Interés Cultural. La Real Academia Canaria de Bellas Artes de San Miguel Arcángel respaldó esa consideración al señalar que estas pinturas constituyen un elemento arquitectónico indisociable del inmueble.
Preservar el patrimonio histórico
La presidenta del Parlamento de Canarias, Astrid Pérez, ha defendido la restauración como una actuación destinada a preservar el patrimonio histórico de la Cámara. «Nuestro patrimonio institucional forma parte de la memoria colectiva de Canarias. Recuperarlo, conservarlo y ponerlo en valor es una responsabilidad con nuestra historia y con quienes nos sucederán», ha señalado.
La responsable de la institución considera que la recuperación del óleo permitirá devolver al hemiciclo «un elemento esencial de su identidad» después de más de cuarenta años oculto.
Cuando concluyan las obras, previsiblemente en las próximas semanas, el gran tapiz institucional dejará de ocupar el lugar central del salón de plenos para que el óleo vuelva a formar parte de la imagen del Parlamento. Con ello finalizará una restauración iniciada hace dos años y, al mismo tiempo, se pondrá fin a uno de los episodios más singulares del patrimonio institucional canario.
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