La tecnología del Mundial llega a LaLiga. Este sábado, el Alavés-Getafe será el estreno del “balón conectado”, dotado de un sensor interno que permitirá determinar con precisión exacta el frame correcto para establecer el fuera de juego, aportando una mayor precisión al SAOT.
Esta tecnología también ayudará a detectar si el balón toca o no en la mano en una acción de gol, así como en aquellas jugadas en las que no se pueda apreciar a simple vista si un jugador ha tocado la pelota.
Cada club dispondrá de 14 balones conectados que solo se utilizarán durante el partido. Es decir, los balones de calentamiento y entrenamiento no tendrán chip. De esos 14 balones, uno será el del partido, otro estará situado en la posición del cuarto árbitro y los otros 12 estarán distribuidos por el perímetro exterior del terreno de juego, colocados sobre conos o soportes.
Nuevo balón de LaLiga
Los 12 recogepelotas elegidos por cada club tendrán la misión de garantizar que siempre haya un balón en cada soporte cuando alguno de ellos vaya a la grada o al exterior del terreno de juego. Es decir, los recogepelotas no podrán retener ni disponer de ningún balón conectado en su poder. Todos los balones conectados deberán estar colocados en los conos o soportes.
El día del partido existe un protocolo establecido por LaLiga para el uso de estos balones. Cuatro horas antes del inicio, los balones deberán ponerse a cargar en una zona habilitada por los clubes. Dos horas y media antes del comienzo se probará uno de los balones sobre el terreno de juego por parte del equipo arbitral y del proveedor tecnológico.
Treinta minutos antes del inicio del partido, los balones deberán trasladarse a un baúl de custodia que será transportado hasta la posición del cuarto árbitro en el terreno de juego. Quince minutos antes del comienzo, se colocarán los 12 balones conectados y se retirarán los utilizados durante el calentamiento. El protocolo también establece que, si por error se juega con uno de los balones “no conectados”, el Director de Partido de LaLiga será avisado por la Unidad Móvil VAR. Este se lo comunicará al cuarto árbitro, que deberá informar al árbitro principal para que ordene el cambio de balón cuando el juego pueda detenerse. Eso sí, LaLiga advierte de que ningún partido podrá ser retrasado ni suspendido, temporal o definitivamente, por un fallo en la tecnología del balón conectado que impida su uso.
En caso de que el equipo arbitral detecte una posible incidencia que afecte a esta tecnología, lo comunicará de inmediato a ambos equipos e informará igualmente del momento en el que la tecnología vuelva a estar operativa, de la misma manera que sucede con las tecnologías VAR y SAOT.













