Todo en el Real Madrid son buenas noticias. La integración de Diomande, el momento de Jude Bellingham, el inicio de Mbappé, la recuperación de Huijsen, el compromiso de Valverde, la complicidad de Vinícius… La mano de José Mourinho parece haber dado con la tecla y los blancos son líderes de la Liga con diez goles en tres partidos que ha contado como victorias. Este sábado se medirá al Betis en el Villamarín y lo hará con el equipo eufórico con el inicio del curso.
Sin embargo, el martes se estrenará en la Champions y lo hará con tres bajas, dos de ellas notables a juzgar por el sistema que ha utilizado en este arranque de temporada. Eduardo Camavinga, Bernardo Silva y Arda Guler verán el partido ante el Inter desde la grada. El motivo es sencillo, los tres fueron expulsados en el último partido de sus equipos la pasada temporada y esa sanción no prescribe de una temporada a otra. Una sanción que acompaña al jugador incluso cambiando de club, como es el caso de Bernardo, que la vio siendo jugador del Manchester City.
El artículo 63.01 fija que toda expulsión trae consigo, como mínimo, un partido de suspensión en la siguiente competición UEFA de clubes, y el 63.05 aclara que, mientras las tarjetas amarillas y sus acumulaciones desaparecen al acabar la temporada, las rojas mantienen su vigencia. Además, según el artículo 70.01, la sanción al ver la roja entra en vigor de forma automática, sin necesidad de comunicación posterior al futbolista o su club.
Así que Mourinho no podrá contar ni con Arda ni con Bernardo, los dos arquitectos del juego del Real Madrid en el estreno del nuevo proyecto del portugués. Quizás eso explique que el luso dejase a ambos en el banquillo ante el Málaga, alineando a Valverde junto a Camavinga en la medular. Aunque el francés será el otro jugador que no podrá estar ante los milaneses en el debut blanco en esta Copa de Europa.
Valverde junto a Tchoumaeni
La alternativa más consistente es la incorporación de Aurelién Tchouameni, que descansó ante el Málaga porque llegaba muy cargado del Mundial, y que podría formar dupla con Federico Valverde en el doble pivote. Una decisión que pondrá el foco en la pareja de mediocampistas porque ambos protagonizaron un altercado al final del curso pasado en el que el uruguayo desafió en varias ocasiones al francés y la situación terminó con una pelea en el vestuario que terminó con Valverde en el hospital con una brecha en la cabeza. Sería la primera vez que coinciden en el once desde que Mourinho es entrenador del Real Madrid. Otras alternativas menos probables son la reconversión de Brahim como mediocentro creador o la incorporación de Trent Alexander-Arnold para salir jugando desde el doble pivote. Algo que parece poco probable porque no es Mourinho amigo de los experimentos.
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