Los más pequeños de la asociación de Moros y Cristianos han protagonizado este domingo su gran momento de las fiestas ilicitanas con el tradicional desfile infantil. Así, más de 260 niños y niñas de las distintas comparsas ilicitanas, con edades que comprenden entre meses y dieciséis años de ambos bandos, moros y cristianos, salieron a las calles, superando la marca del año anterior, que estaba en 250.
Corto, pero intenso
Un desfile corto, pero intenso, que rondó los cuarenta y cinco minutos de recorrido, comenzando su recorrido en Alfonso XII, como es tradicional, y que acabó en el edificio PROP, cerca de La Calahorra. De esta manera, la ilusión de los más pequeños, que aseguran el relevo, un año más, de la próxima generación festera, se apoderó de las calles en una de las tardes más mágicas para los comparsistas de menor edad. De hecho, algunos de ellos eran tan pequeños que en Estudiantes incluso se pudo ver una filá conformada por carritos de bebé.
Filà de carritos de bebé. / Áxel Álvarez
Relevo garantizado
«La idea es que los niños ya una vez que entran a la fiesta y la conocen, se mantengan y puedan disfrutar de la fiesta encarnando la siguiente generación», cuenta Julián Fernández, presidente de la asociación festera. De esta manera, el acto que precede a las embajadas, se consolida como uno de los momentos más esperados por los más pequeños, quienes, en esta ocasión, son los encargados de transmitir la ilusión de las fiestas de Moros y Cristianos de Elche.
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