¿Cómo se encuentra después de anunciar su definitivo retiro del fútbol profesional?
Más tranquila, después de unos días de muchas emociones por todo el cariño recibido. Una no es consciente de la repercusión que tiene hasta este momento. Estoy muy contenta y tranquila con la decisión porque, al final, es algo que medité durante mucho tiempo, una decisión tomada en relación con lo que me dijeron los médicos y los especialistas. Mis rodillas han dicho hasta aquí y, mire, me lo he gozado, que me quiten lo bailado.
Se ha retirado muy joven, con apenas 29 años, y las lesiones son el principal motivo, ¿en qué momento tuvo claro que tenía que parar?
Es una decisión difícil de tomar y la he hecho por obligación. Llevaba muchas cirugías de rodilla y la última, en el Benfica, la recuperación no fue del todo bien. Lo intentamos hasta el final y ya dije varias veces que lo iba a dejar el día que sufriera más de lo que disfrutaba. En esta última recuperación, cuando tenía que ir a correr, o el simple hecho de trotar diez minutos o intentar tocar un balón de forma intensa, me hacía sufrir. Cuando tocaba ir al campo y ver qué tal con las botas, era un sufrimiento por el dolor. Por eso nos sentamos con los médicos, me hicieron las pruebas pertinentes y me confirmaron que la rodilla dijo basta. Tenía que pensar en mi futuro. Todavía tengo 29 años y las prótesis de rodilla no llegan hasta los 60. Consideramos que la mejor solución era colgar las botas porque, al fin y al cabo, el fútbol se acaba y la vida sigue.
¿Se le ha quedado alguna espina clavada en estos años de carrera en el fútbol?
Al final, muchas. Suena a mito, pero es verdad que las lesiones graves llegan cuando una mejor está y, en mi caso, las cuatro han venido cuando mejor me encontraba. De todas ellas he salido bien y mejor que antes. Hace tiempo aprendí, con muchas psicólogas, y por eso veo la situación más positiva ahora, a mirar lo bueno y todo lo que he vivido. Me he perdido muchas cosas por las lesiones, repartidas entre 44 meses, y es mucho tiempo que pierdes de hacer lo que te gusta. Es verdad que me retiro joven, pero he disfrutado mucho. Me fui de casa a los 15 años para jugar en el todopoderoso Barça. Han sido casi 15 años de carrera deportiva llenos de buenos momentos y de jugar en los mejores equipos del mundo, compartiendo vestuario con grandes jugadoras. La principal espina es haberme lesionado tanto. He recibido comentarios como ‘era una zurda de oro, hubiera llegado mucho más lejos de no ser por las lesiones’, y es verdad. Podría quedarme anclada en eso, pero intento quedarme con lo positivo.
¿Cómo de importante es la salud mental y acudir a psicólogos para tratar las consecuencias mentales de estas lesiones?
Partiendo de la base de que un psicólogo es esencial y primordial para cualquier persona, en cualquier situación, en el deporte se amplifica porque la exigencia es máxima y hay muchas situaciones que no se pueden controlar. Se necesitan herramientas para ello y que una persona guíe al deportista. A mi juicio, es primordial. Además, empecé a estudiar psicología con 18 años, cuando aún no había tenido lesiones más allá de un esguince de tobillo, y empecé a estudiarla para gestionar mejor las lesiones. En un futuro próximo me gustaría tirar por la psicología deportiva y ayudar tanto como me ayudaron a mí, porque hoy en día puedo mencionarle la lesión tranquila, sin llorar, y eso es gracias al trabajo de los profesionales.
Habrá leído en redes sociales la oleada de cariño y reconocimiento hacia su trayectoria…
Siempre he sido una persona muy mía, para que no se me suba nada de ego, pero es verdad que, tras leer todos esos mensajes de apoyo y cariño de muchísima gente -jugadoras, aficionados, entrenadores, personas con las que has compartido vestuario e incluso otras que no-, ha sido increíble porque en ningún momento pensé que fuese a tener esa importancia. Para mí es lo que me hace estar tranquila y feliz. Tenía clara una cosa: el día que me retirara quería que se me recordase no por ser una jugadora que ha metido tantos goles o ha ganado tantos títulos, sino por ser una buena persona, siempre con una sonrisa y que siempre sumaba de la forma que fuera. Creo que, leyendo todo esto, lo conseguí.
A lo largo de su trayectoria, ¿con qué momentos se queda?
Con muchos. El primero, cuando me ficha el Barça y me voy de casa. Fue algo con lo que ni soñaba porque, por aquel entonces, en la Isla, siendo chica, no creo que nadie pensara que pudiese ser futbolista y vivir de ello. Para mí, el hecho de irme allí fue primordial. Luego, muchos: ganar la primera Champions de un equipo español con el Barça, las Ligas con el Atlético de Madrid y el Barça cuando nadie pensaba que pudiéramos conseguirlo, jugar el Mundial de Francia en 2019 con la absoluta de España, irme a México a jugar, algo que jamás pensé que haría, acabar en Portugal… Hay muchos y es difícil quedarme con uno.
¿Qué le parece el proyecto de la UD Las Palmas para esta temporada con Rubén de la Barrera al mando?
El proyecto me atrae porque hoy mismo (por ayer) he ido a recoger el abono. ¡No veas qué pelea para abonarme! (risas). Claro, es la primera vez; en 15 años no había podido hacerlo y fue un lío tremendo, pero por suerte mi mujer y yo ya tenemos el abono. Al entrenador como tal no lo conozco. Si tiene una idea de juego de ataque y va a trasladarla a la UD, bienvenido sea. Lo importante es mantener esa seña de jugar bien que siempre ha caracterizado a este equipo. Si viene con esa propuesta y busca más la zona de ataque y la finalización que nos faltó toda la temporada pasada, la cual viví sufriendo hasta el último minuto, será una gran noticia.
¿Comprende que todavía la UD Las Palmas no haya vuelto a tener un equipo femenino?
Me cuesta mucho entenderlo. Da rabia como aficionada, como futbolista, y como mujer, que no den ese paso adelante cuando ya todos los clubs con grandes nombres tienen femenino. Hasta Florentino Pérez, con lo que le costó al Real Madrid, ya lo tiene. Es una pena que menciones clubs grandes y todos hayan dado ese paso adelante con su proyecto y que entre esos nombres no esté la UD. Da mucha rabia, y más siendo consciente del talento que hay en Canarias para sacar futbolistas. Tenemos jugadoras increíbles que, como hice yo hace años, deben buscarse la vida para crecer y salir adelante cuando aquí, en la Isla, se podría hacer. Si hay que sumar un granito de arena, yo me presto voluntaria para ayudar en lo que sea para que este proyecto salga adelante.
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