Cuentas vinculadas al Ejército ruso que difundían mensajes de extrema derecha llegaron a más de 500.000 personas en los días posteriores a la llegada masiva de personas a Ceuta, según un análisis de 411, un grupo dedicado a combatir la desinformación, ha informado el diario ‘The Guardian’
Las cuentas de redes sociales vinculadas a Rusia difunden con frecuencia narrativas desestabilizadoras en Europa, promoviendo a menudo argumentos de la extrema derecha sobre la inmigración.
Sin embargo, 411 y otros expertos señalan que la magnitud y la coordinación de la desinformación que siguió a la crisis de Ceuta eran significativas en esta ocasión. Los grupos que propagan desinformación mostraron estar más organizados y son más peligrosos porque son poderosos que hace unos años.
«Seguimos observando esto en toda Europa y nos parece muy interesante. Parece haber algún tipo de maquinaria o estructura en funcionamiento», ha afirmado Saman Nazari, investigador principal de Alliance4Europe, una organización sin ánimo de lucro con sede en Bruselas. «Estamos viendo esta escalada con bastante regularidad en toda Europa ante este tipo de crisis. Es demasiada coincidencia para tratarse simplemente de un efecto de imitación».
La oleada comenzó el 1 de agosto, al día siguiente de que decenas de miles de personas intentaran cruzar desde Marruecos hacia el enclave español de Ceuta durante la noche. Este episodio formó parte de una crisis mayor, desarrollada a lo largo de varios días, durante la cual se estima que 72.000 migrantes lograron entrar en el pequeño territorio del norte de África; la gran mayoría de ellos fueron devueltos rápidamente.
Dichas cuentas presentaron los sucesos bajo una óptica de extrema derecha, calificándolos de «asalto» deliberadamente coordinado y sugiriendo la complicidad de las autoridades. Varias de estas cuentas añadieron teorías conspirativas islamófobas o antisemitas a este relato.
Estas narrativas se difundieron rápidamente en siete idiomas y acumularon más de 720.000 visualizaciones en un lapso de seis horas el 1 de agosto, según el análisis realizado por 411 sobre aproximadamente 4,5 millones de publicaciones en redes sociales.
Concentrarse en Ceuta
Otras cuentas de extrema derecha instaron a los nacionalistas a concentrarse en Ceuta y «patrullar» negocios y viviendas; algunas de ellas parecían coordinar sus acciones. Los informes indican que las redes sociales desempeñaron un papel importante en la crisis de Ceuta, al incitar a las personas a realizar la travesía y avivar las reacciones ante la misma. Los rumores en línea llevaron a jóvenes marroquíes a creer que la frontera estaba abierta, mientras que otros ofrecían sugerencias sobre cómo llegar al territorio.
El análisis de 411 confirmó la existencia de una notable «interacción logística entre particulares» —migrantes potenciales— en las redes sociales sobre cómo efectuar el cruce. Gran parte de esta actividad tuvo lugar en las secciones de comentarios de vídeos virales sobre Ceuta. Dicha coordinación entre migrantes parecía ser espontánea, ya que provenía «en su inmensa mayoría de cuentas individuales pequeñas y de apariencia anónima, y no de un único canal identificable de «reclutamiento»».












