Identificados los dos primeros cadáveres de los 79 cuerpos que España custodia en Ceuta

  1. Se complican las identificaciones
  2. Sin fecha para concluir el proceso
  3. Cómo se identifica a una víctima
  4. La Guardia Civil pide ayuda a las familias

Sin embargo, el grueso del proceso continúa por delante. El Gobierno reconoce que no puede precisar cuánto tiempo tardará en completarse la identificación del resto de los cuerpos, debido a las dificultades técnicas y a la escasez de información aportada por familiares de los desaparecidos.

Así lo confirma a Confidencial Digital el teniente coronel Carlos Atoche, jefe accidental del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil, quien explica que, a última hora del 4 de agosto, el Instituto de Medicina Legal (IML) de Ceuta había recibido 79 cadáveres.

De ellos, 77 autopsias ya habían sido realizadas, mientras que las dos restantes estaban previstas para la mañana siguiente.

Según la última información del Centro de Integración de Datos (CID), dos víctimas ya han sido identificadas, por lo que permanecen 77 cuerpos sin identificar.

Se complican las identificaciones

El principal obstáculo con el que se encuentran los especialistas es el perfil de las víctimas. La mayoría son ciudadanos extranjeros, principalmente marroquíes y subsaharianos, aunque también hay otras nacionalidades todavía por determinar.

Atoche explica que esta circunstancia dificulta enormemente el trabajo de los equipos de Criminalística porque España no dispone de acceso inmediato a las bases de datos de huellas dactilares de esos países.

Las necroreseñas —el conjunto de huellas y datos identificativos obtenidos de los fallecidos— ya han sido realizadas en todos los cadáveres, pero el cotejo depende ahora de la colaboración internacional.

La situación es similar en el ámbito de la identificación genética. Los laboratorios continúan obteniendo los perfiles de ADN de las víctimas, aunque el proceso también avanza con dificultad porque son muy pocos los familiares que han denunciado oficialmente la desaparición de sus allegados y han facilitado muestras genéticas para realizar las comparaciones.

Esta falta de referencias impide acelerar los trabajos y obliga a los investigadores a esperar la llegada de nuevas muestras o de información procedente de otros países.

Sin fecha para concluir el proceso

Preguntado por el tiempo que puede prolongarse la identificación de los cuerpos, el jefe accidental del Servicio de Criminalística reconoce que es imposible fijar un plazo.

«No puedo darte una fecha exacta de terminación por los motivos ya explicados», señala. No obstante, aclara que una vez que los investigadores disponen de huellas con las que comparar o de ADN de familiares directos, la identificación suele resolverse en cuestión de pocos días.

Mientras tanto, el Gobierno mantiene que el objetivo es completar todo el procedimiento con las máximas garantías científicas y jurídicas, evitando errores que puedan causar un mayor sufrimiento a las familias.

Cómo se identifica a una víctima

La identificación definitiva de cada fallecido no depende únicamente de una prueba aislada.

Según explica Atoche, el procedimiento consiste en comparar toda la información ante mortem —datos facilitados por familiares, documentos, registros médicos o muestras biológicas— con la información post mortem obtenida durante las autopsias y los análisis realizados a los cadáveres.

Una vez que existe una identificación positiva, esta queda incorporada al correspondiente expediente judicial.

Será posteriormente el juez competente quien, una vez considere concluidas las actuaciones necesarias, firme oficialmente la identificación de la víctima.

En el caso de ciudadanos españoles, el cuerpo se entrega a la familia o a la funeraria designada por esta. Si se trata de ciudadanos extranjeros, entran en juego las autoridades consulares, encargadas de coordinar la repatriación del fallecido a su país de origen.

Desde la Guardia Civil insisten en que todo el procedimiento busca ofrecer la máxima seguridad jurídica, respetando la dignidad de las víctimas y tratando de reducir al máximo la incertidumbre que sufren sus familiares.

La Guardia Civil pide ayuda a las familias

Ante la dificultad para localizar referencias que permitan identificar a las víctimas, la Delegación del Gobierno en Ceuta ha puesto en marcha nuevas vías para facilitar la colaboración ciudadana.

Fuentes de la Delegación explican a Confidencial Digital que la Comandancia de la Guardia Civil de Ceuta ha habilitado un correo electrónico oficial para que familiares o cualquier persona que disponga de información sobre posibles desaparecidos pueda comunicarla directamente a los investigadores.

El objetivo es centralizar todas las comunicaciones relacionadas con las labores de identificación y agilizar el tratamiento de los datos recibidos.

La dirección habilitada para este fin es [email protected].

Además, el Área de Menores mantiene operativo el teléfono 690 33 20 28 para atender consultas relacionadas con posibles menores desaparecidos.

Las mismas fuentes reconocen que no existe una previsión sobre cuándo finalizará el proceso, aunque aseguran que todos los equipos implicados trabajan para que las identificaciones puedan realizarse «lo más ágil y rápido posible».

La colaboración de las familias será ahora determinante para acelerar un procedimiento que, pese a haber dado sus dos primeros resultados positivos, continúa enfrentándose a importantes dificultades técnicas e internacionales antes de poder poner nombre al resto de las víctimas.

Fuente