Más allá de su rendimiento deportivo sobre el césped, la atención mediática se ha desplazado hacia la vida personal del defensa del Athletic Club y jugador de la selección. Especialmente hacia su garaje, en el que custodia un Ferrari Pugnator Mansory que se ha convertido en el centro de todas las miradas en Bilbao.
A diferencia de otros compañeros de profesión que optan por perfiles más discretos, Aymeric Laporte se reafirma en su pasión por los superdeportivos de altas prestaciones. El futbolista conduce un exclusivo Ferrari valorado en alrededor de dos millones de euros.
Exclusividad extrema
Este coche es fruto del preparador alemán Mansory, sobre la base del Ferrari PuroSangue. El SUV destaca por su carrocería ensanchada con uso masivo de fibra de carbono y un diseño imponente. A nivel mecánico, el vehículo mantiene un motor V12 atmosférico de 6,5 litros que, tras los reajustes de Mansory, rinde una potencia de 755 CV. Este sistema le permite acelerar con una contundencia salvaje, ofreciendo sensaciones extremas sin renunciar a un habitáculo lujoso repleto de cuero y acabados a medida.
Este vehículo se sitúa en el escalón más alto del coleccionismo automovilístico gracias a que la firma alemana sólo fabricará siete unidades en todo el mundo. Se consolida así como una auténtica sensación visual entre los curiosos y aficionados al motor que se topan con el jugador por la ciudad.
Ferrari Pugnator Mansory / Mansory
Un apasionado por la gran cilindrada
La elección de este coche encaja a la perfección con el gusto del central, quien nunca ha escondido su afición por el motor y ya sorprendió al volante de un Ferrari SF90 Stradale. Aunque en su garaje ya se albergan piezas de altísimo nivel, Laporte vuelve a marcar la diferencia con una opción extrema para sus desplazamientos habituales.
Y ahora, con el título mundialista bajo el brazo y una importante compensación económica tras la victoria de España, ¿Veremos al jugador con algún nuevo superdeportivo?








