La Audiencia Provincial ha decretado el archivo de la denuncia interpuesta por el Concello de Betanzos para intentar dilucidar las causas del brote de gastroenteritis registrado en 2023, que obligó a interrumpir casi un mes el suministro y afectó a más de medio millar de personas. El Ayuntamiento brigantino recurrió a los tribunales para aclarar si esta situación de emergencia tuvo su origen en unos vertidos detectados en el río Mendo.
En un auto que acaba de hacer público, el Alto Tribunal concluye que no existen indicios suficientes para proseguir con la causa ni para determinar que el brote fue consecuencia de un deficiente funcionamiento de las estaciones depuradoras de Mondoi y Maial. La causa se cierra tras prestar declaración agentes del Seprona y la alcaldesa, María Barral, que apeló a la existencia de informes que no habían sido facilitados al Consistorio por Augas de Galicia que dan resultados positivos en norovirus a la salida de las depuradoras del Concello de Oza-Cesuras y de Curtis, aunque dejó claro que su recurso no iba dirigido contra estos consistorios, sino que el objetivo era dar con las causas para que no se repitiese un episodio similar.
Precisamente este brote de norovirus propició la convocatoria de un pleno extraordinario en Oza-Cesuras tras constatar un informe del Seprona una serie de deficiencias en las depuradoras.











