El empresario José Manuel Otero impulsa una plantación de kiwis en Ribadeo (Lugo), en la zona de Ove, que se ha convertido en un referente de la adaptación de la agricultura al nuevo escenario climático. Tras comenzar con 20 hectáreas, Otero ha solicitado la ampliación del cultivo a 25 o 26 hectáreas, aprovechando que el cambio climático está convirtiendo a La Mariña de Lugo en una zona idónea para frutas que antes eran de climas más cálidos.
Plantación de kiwis en Acevedo-Ove
Una apuesta ambiciosa
Otero, que partía de una finca familiar de casi 70 hectáreas, decidió asociarse con Kiwi Atlántico, la primera comercializadora de España. Según explica, esta alianza fue clave: «Si fuera un tema que tuviera que ponerlo en marcha yo solo, lo descartaría, porque es cierto que yo no tengo experiencia en estos campos, y la inversión es potentísima«.
Si fuera un tema que tuviera que ponerlo en marcha yo solo, lo descartaría
Gerente de la plantación de kiwis de Ribadeo
Gracias a este acuerdo, el proyecto cuenta con una tranquilidad absoluta, ya que toda la producción tiene la venta asegurada. «Nuestra producción está vendida ya todos los años y es un producto que tiene una fuerte demanda tanto a nivel nacional como incluso fuera», afirma Otero.
Del temporal a la plena producción
El camino no ha estado exento de dificultades. La plantación, iniciada en 2023, sufrió un duro revés cuando un temporal en 2024 derribó 8 hectáreas de la estructura. Este incidente ha provocado «un poquito de retraso», ya que la reconstrucción ha llevado casi dos años y finalizó hace apenas cuatro meses. Otero señala que «costó ya más desmontar todo para volver a poner en pie que si fuera una estructura nueva».

Plantación de kiwis en Acevedo-Ove
Aunque este año se recogerán los primeros frutos, la cosecha será «muy testimonial«. El objetivo es alcanzar la plena producción en 2030, con unas estimaciones de entre 600 y 700 toneladas anuales. A partir de ahora, la producción se irá incrementando de forma gradual.
Nuevos cultivos y empleo local
Además del kiwi, Otero está experimentando con un viñedo de dos hectáreas de uva albariño. Atribuye esta diversificación al cambio climático, que está desplazando los viñedos hacia el norte. Las plantas evolucionan «excelentemente» y espera tener las primeras botellas el próximo año.
El proyecto también tiene un importante impacto social, ya que contribuye a fijar población y a dinamizar la vida en Ribadeo. La plantación genera entre cuatro y cinco empleos fijos, necesitará unas 40 o 45 personas para la recogida y otras seis para las labores de poda y mantenimiento.
José Manuel Otero se muestra satisfecho con esta faceta del proyecto y anima a otros emprendedores a seguir este camino. «Si podemos contribuir a dar empleo, pues yo me siento muy a gusto», concluye. Considera que hay demanda para productos como el kiwi o el aguacate y que, aunque requieren una inversión importante, son una oportunidad para quien «tenga ganas».
Si podemos contribuir a dar empleo, pues yo me siento muy a gusto
Gerente de la plantación de kiwis de Ribadeo
Este inquieto emprendedor tiene grandes expectativas con sus plantaciones de kiwi y uva y confía en desarrollar nuevos proyectos en su finca en los próximos años. Con una superficie de 70 hectáreas, dispone de margen para impulsar nuevas iniciativas empresariales. No obstante, señala que la mejora de los accesos a la zona será un factor determinante para acelerar ese crecimiento y confía en que estas actuaciones puedan materializarse próximamente para hacer el enclave plenamente accesible.













