Bernardo Silva completó este lunes su primer entrenamiento como jugador del Real Madrid y dejó claro que vestir de blanco era una oportunidad imposible de rechazar. El centrocampista portugués, que se incorporó a la disciplina de José Mourinho tras finalizar su participación en el Mundial, aseguró que no tuvo dudas cuando recibió la llamada del club madridista y calificó su llegada como «un sueño».
Antes de saltar al césped de la Ciudad Real Madrid, el internacional luso superó el preceptivo reconocimiento médico y, ya sobre el terreno de juego, vivió una intensa primera sesión de trabajo. «Es muy especial y estoy muy feliz de estar aquí. Hablar de este club no es necesario, porque toda su historia habla por sí misma. Estoy muy feliz de empezar e intentar ayudar a este equipo a seguir ganando, que es lo que sabe hacer: ganar, ganar y ganar», afirmó en declaraciones a Real Madrid Televisión.
El exjugador del Manchester City reconoció que el estreno bajo las órdenes de Mourinho fue exigente. «Ha sido muy cansado, muy duro», admitió. También destacó el ambiente que encontró en el vestuario desde el primer día. «La gente está con muy buena intensidad y la verdad es que este lugar se siente como una casa. Estoy muy contento de estar aquí».
El mediapunta también tuvo palabras de admiración para Mourinho, con quien compartirá por primera vez equipo: «Ahora estamos en el mismo lado. Es un entrenador que significa mucho para el fútbol portugués. Desde pequeño mirábamos mucho sus equipos y siempre ha puesto el nombre de Portugal al nivel más alto».
El internacional portugués insistió en que el peso histórico del Real Madrid influyó en su decisión: «Cuando apareció el Real Madrid ha sido imposible no decir que sí. No me lo he pensado dos veces. Es un sueño jugar en el mejor club de la historia del fútbol, porque sus títulos dicen eso. Es un privilegio y estoy muy feliz».












