Carlos Corberán espera con los brazos abiertos la llegada de refuerzos. Necesita un lateral derecho titular con urgencia y por lo menos un extremo que marque la diferencia. Mientras tanto, el técnico trabaja con lo que tiene. Uno de los objetivos del último amistoso contra el Stoke City era consolidar el cuarteto que forman el portero, los dos centrales y el pivote. Por primera vez en la pretemporada, el de Cheste reunió a Stole Dimitrievski, César Tárrega, Justin de Haas y Guido Rodríguez.
Corberán dejó claro en Inglaterra la estructura sobre la que quiere construir a su equipo mientras el mercado sigue abierto. A la espera de la llegada de nuevos refuerzos, el técnico reunió por primera vez sobre el césped a su columna vertebral: Dimitrievski bajo palos, Tárrega y De Haas como pareja de centrales y Guido como pivote. Los cuatro están llamados a ser titulares en el debut oficial contra el Celta de Vigo en Mestalla.
Ese rombo por dentro representa la base sobre la que el entrenador pretende hacer crecer al equipo. Más allá de las incorporaciones que puedan llegar en las próximas semanas, Corberán considera fundamental que estos cuatro futbolistas acumulen minutos juntos para ganar automatismos, mejorar la coordinación en los mecanismos defensivos y consolidar una fortaleza interior que sirva de punto de partida para el resto del bloque.
Los que más minutos acumularon
Hacerse fuertes por dentro con una buena compenetración entre el portero, los dos centrales y el pivote está llamado a ser una de las claves del arranque de temporada. No es casualidad que los cuatro jugarán prácticamente todo el encuentro. Coincidieron 70 minutos, hasta que De Haas pidió el cambio, pero la idea es que fueran todavía más porque Dimitrievski jugó el partido completo (90′) y Guido y Tárrega llegaron hasta los 85 minutos. Los cuatro fueron los titulares que más minutos acumularon porque Corberán cambió los laterales, los mediocentros, las bandas y el delantero mucho antes entre el 46′ y el 60′.
La grieta del año pasado
La columna vertebral del equipo es un concepto básico para el inicio de la temporada. El propio Corberán lo sufrió en sus carnes la temporada pasada. Una de las razones que explican la desastrosa primera vuelta del año pasado fue el impacto negativo que produjo la marcha de Mamardashvili, Mosquera y Enzo. Agirrezabala se hizo pequeño en la portería, la defensa quedó desprotegida sin Mosquera y el técnico no fue capaz de encontrar un remplazo de garantías en la posición de ‘6’ tras la salida de Enzo Barrenechea y el fichaje frustrado de Baptiste Santamaría.













