Torrevieja ya baila al ritmo del Low Festival

Ha sido un año de espera atípico. Era lógico que las dudas se instalaran en la mente del seguidor del Low Festival después de tantos años de peregrinación a Benidorm. Tantos, que el camino ya podía recorrerse casi con los ojos cerrados. Y la incertidumbre genera inseguridad. Esta crónica parte de una visión inevitablemente centralista, con Alicante como punto de referencia. Benidorm estaba a un paso, con un acceso directo que ahora se ha perdido. Ahora hay rotondas interminables y parkings dispersos. A cambio, el traslado ha traído consigo mejoras evidentes en comodidad que conviene reconocer.

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