- Posición del Frente Polisario sobre la actividad cultural
- Denuncias de Juventud Activa Saharaui sobre el rodaje en Dajla
- Reivindicaciones y rechazos del colectivo saharaui
- Apoyo del Festival FiSahara y manifiesto contra el rodaje
- Contexto histórico y denuncias internacionales
- Estrategia marroquí y crítica a la industria cinematográfica
Posición del Frente Polisario sobre la actividad cultural
Aseguran a Confidencial Digital fuentes del Frente Polisario que la representación oficial «no se entromete en cuestiones de consumo cultural». Desde la organización insisten en que la iniciativa parte exclusivamente de colectivos de la sociedad civil y no responde a una campaña impulsada por el movimiento político que representa internacionalmente a la República Árabe Saharaui Democrática.
Denuncias de Juventud Activa Saharaui sobre el rodaje en Dajla
Una de las organizaciones que ha alzado la voz es Juventud Activa Saharaui, que ha explicado a Confidencial Digital su «denuncia y rechazo» a la grabación de la película en Dajla, al considerar que supone «una flagrante violación del derecho internacional y de los derechos humanos del pueblo saharaui».
Reivindicaciones y rechazos del colectivo saharaui
El colectivo sostiene que cualquier actividad desarrollada en los territorios ocupados del Sáhara Occidental sin el consentimiento del pueblo saharaui vulnera el derecho internacional, al entender que Marruecos carece de soberanía sobre ese territorio. En su opinión, la autorización concedida para el rodaje por las autoridades marroquíes no tiene validez jurídica y contribuye a normalizar la ocupación.
La organización afirma además que aceptar este tipo de actividades supone una «ilegalidad e irresponsabilidad» respecto al derecho de autodeterminación del pueblo saharaui. También denuncia que Dajla se ha convertido en un foco de explotación turística internacional que, a su juicio, contribuye a legitimar la presencia marroquí en el territorio.
Juventud Activa Saharaui reclama que se retire cualquier apoyo a la película y pide evitar «toda complicidad con la ocupación marroquí«, al tiempo que exige un mayor respeto al derecho internacional y una menor presencia de actores extranjeros que “favorecen la normalización de la situación sobre el terreno».
Apoyo del Festival FiSahara y manifiesto contra el rodaje
La campaña también ha sido respaldada por el Festival Internacional de Cine del Sáhara Occidental (FiSahara), que hace unas semanas ya había solicitado públicamente la paralización del rodaje. Ahora, el festival ha difundido un manifiesto en el que insta a Christopher Nolan, a Universal Pictures y a la productora Syncopy a explicar por qué eligieron Dajla como escenario para la película.
El texto sostiene que el director británico filmó en la ciudad «sin el consentimiento del pueblo saharaui» y afirma que la única autorización obtenida fue la de «la fuerza ocupante«. El manifiesto ha recibido el respaldo de numerosas personalidades del cine español, entre ellas Javier Bardem, Aitana Sánchez-Gijón y Juan Diego Botto.
Contexto histórico y denuncias internacionales
Los promotores de la iniciativa recuerdan que, desde la retirada de España del Sáhara Occidental en 1975 y la posterior ocupación marroquí, Naciones Unidas mantiene pendiente la celebración de un referéndum de autodeterminación prometido en 1991, que todavía no se ha celebrado. Citan las denuncias de organizaciones internacionales sobre presuntas violaciones de derechos humanos contra la población saharaui en los territorios ocupados.
Estrategia marroquí y crítica a la industria cinematográfica
FiSahara sostiene que Marruecos busca proyectar una imagen internacional de normalidad en Dajla mediante la promoción del turismo, los eventos culturales y los proyectos de energías renovables. Los firmantes consideran que el rodaje de una superproducción internacional como “La Odisea” contribuye a reforzar esa estrategia y denuncian que la industria cinematográfica no debe colaborar, a su juicio, con la normalización de una ocupación cuya legalidad continúa siendo objeto de controversia internacional.













