La diputación de La Palma ha sufrido en los últimos días una oleada de robos de cableado de aire acondicionado en varios edificios públicos situados en la calle Manuel Bobadilla, que acrecienta las dificultades que afrontan sus residentes en plena ola de calor.
Los hechos afectan al consultorio médico, a la biblioteca y a un aula del colegio de Infantil, incluso «al cura también se lo han robado», denuncian los vecinos alarmados por la situación.
Según señalan distintas fuentes el objetivo principal del robo sería sustraer el cobre del cableado de las máquinas de refrigeración, ya que es lo más fácil de vender para convertir en efectivo el botín del hurto.
Este miércoles por la noche se produjo el último robo que tuvo lugar en el consultorio, mientras que la biblioteca y el colegio de Infantil ya habían sido atacados la semana anterior. En La Palma hay dos centros educativos, uno de Primaria y otro de Infantil, y el daño comunicado afecta al edificio de Infantil.
Según fuentes municipales los hechos ya han sido denunciados por los damnificados, aunque tratándose de instalaciones a las que acuden todos los residentes del pueblo consideran que «a los graciosos que se han llevado las máquinas de aire del centro de salud, les debería de dar vergüenza salir a la calle». Por lo que será, la investigación policial será la que determine la autoría de los robos y si guardan relación entre ellos.
Los vecinos de la zona se muestran indignados por una situación que consideran especialmente grave por afectar a servicios públicos y espacios frecuentados por menores y personas mayores.
Los tres edificios afectados —consultorio, biblioteca y colegio de Infantil— se encuentran en la calle Manuel Bobadilla, una vía en la que se concentran varios servicios básicos de La Palma. Esta cercanía hace pensar a los vecinos que los autores conocían la ubicación de los equipos y actuaron con un objetivo claro.
“Han arrasado con los aparatos de aire acondicionado”, explican fuentes vecinales, que muestran su preocupación por la repetición de los robos en varios inmuebles situados en la misma calle.
La situación ha obligado al cierre del consultorio médico de La Palma, cuyo servicio se ha trasladado a Pozo Estrecho, debido a las altas temperaturas que afectan tanto a los profesionales sanitarios como a los pacientes, ya que en la mañana de este miércoles «están dando consulta con la puerta abierta porque no se puede ni respirar. En plenos meses de calor».














