Una cuidadora de una anciana alemana de 87 años en Artà aprovechó que esta había fallecido para realizar dos extracciones de un cajero automático por un valor total de 1.200 euros con la tarjeta bancaria de esta. Agentes de la Guardia Civil han investigado a esta mujer, británica de 61 años, por presuntos delitos de apropiación indebida y de estafa.
Los hechos se remontan al pasado 19 de julio. La Guardia Civil de Artà instruyó diligencias por el fallecimiento judicial de una mujer alemana de 87 años en su domicilio de Artà. Esta vivía sola. La cuidadora que se encargaba de ella se la encontró muerta en la cama cuando acudió a visitarla.
Posteriormente, un familiar comprobó que se habían registrado movimientos en la cuenta bancaria de la anciana cuando ya había fallecido. En concreto se trataban de dos extracciones de un cajero por valor de 600 euros cada una los días 19 y 20 de julio. La tarjeta bancaria se encontraba la cartera de la finada y esta permanecía en el domicilio. El denunciante hizo constar que la cuidadora utilizaba la tarjeta dela anciana para hacer compras y conocía el pin de esta. Además, la sospechosa tenía una copia de las llaves de la vivienda y la mantenía después del óbito, con lo cual la podría haber utilizado.
Investigación
A continuación agentes de la Guardia Civil de Artà iniciaron pesquisas para esclarecer los hechos. Tras estas pesquisas, investigaron a la cuidadora como presunta autora de los delitos de apropiación indebida y de estafa.
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