Sánchez marca distancias con Zapatero en público, pero mantiene contacto casi diario con él

  1. Cambio de tono del Gobierno en la defensa de Zapatero
  2. Comunicación fluida entre Sánchez y Zapatero pese a la prudencia pública
  3. Ruptura definitiva con Julio Martínez Martínez
  4. Posición oficial del Gobierno sobre el caso Plus Ultra
  5. Declaración de Julio Martínez ante la Audiencia Nacional
  6. Negación de las acusaciones por parte de Zapatero

Cambio de tono del Gobierno en la defensa de Zapatero

La respuesta de Sánchez supone un cambio de tono respecto a las primeras reacciones del Ejecutivo tras conocerse la investigación. Aunque el Gobierno y el PSOE no retiran su respaldo al expresidente, la defensa pública ya no es tan contundente como en las primeras semanas del caso. En Moncloa evitan asumir una defensa personal de Zapatero y centran su discurso en la legalidad del rescate de Plus Ultra.

Comunicación fluida entre Sánchez y Zapatero pese a la prudencia pública

Pese a esa mayor prudencia en público, las fuentes consultadas por Confidencial Digital aseguran que la comunicación entre Sánchez y Zapatero continúa siendo muy fluida. Ambos hablan con frecuencia, prácticamente a diario, y el expresidente interpreta que el PSOE sigue siendo el principal sostén político con el que cuenta en este momento, aunque la estrategia del partido pase por marcar cierta distancia de cara a la opinión pública.

Ruptura definitiva con Julio Martínez Martínez

Quien sí ha desaparecido completamente de su círculo es Julio Martínez Martínez. La relación entre ambos ha quedado totalmente rota después de que el empresario ratificara ante el juez de la Audiencia Nacional las acusaciones que atribuyen a Zapatero un papel determinante en el rescate de Plus Ultra y en el supuesto cobro de comisiones. Así lo explican a Confidencial Digital fuentes cercanas al expresidente.

Según estas fuentes, Zapatero se siente «muy decepcionado» por la estrategia judicial adoptada por quien durante años fue uno de sus colaboradores de mayor confianza. Considera que Martínez ha optado por responsabilizarle de los hechos investigados para intentar mejorar su propia situación procesal.

Confidencial Digital ya adelantó que la relación entre ambos estaba prácticamente rota desde hacía semanas. El expresidente había dejado de comunicarse directamente con Martínez y el contacto se mantenía únicamente a través de terceras personas. Ese último canal también ha desaparecido y Zapatero ha decidido cortar cualquier vía de comunicación con quien fue uno de sus hombres de confianza.

En su entorno admiten que no esperaban un giro tan contundente. Las acusaciones formuladas por Martínez ante el juez son consideradas un punto de no retorno en una relación personal y profesional que se prolongó durante años.

Posición oficial del Gobierno sobre el caso Plus Ultra

El Gobierno mantiene oficialmente su confianza en el expresidente, aunque con matices. Explican a Confidencial Digital fuentes del Ejecutivo que durante la tramitación del rescate existió contacto con Plus Ultra a través de un «cauce regulado» y recuerdan que este tipo de procedimientos requiere interlocución entre la Administración y las empresas solicitantes. Además, sostienen que, frente a las acusaciones de Julio Martínez, siguen dando credibilidad a la versión de Zapatero. «Si tenemos que elegir las palabras que creer, escogemos las de Zapatero«, afirman, precisando que mantendrán esa posición «hasta que se demuestre lo contrario«.

El Ejecutivo introduce una diferencia respecto a la defensa cerrada que había realizado hasta ahora. En Moncloa admiten que, si finalmente se acreditara que el expresidente obtuvo algún beneficio personal relacionado con el rescate de Plus Ultra, «tendrá que ser él quien lo explique«.

Declaración de Julio Martínez ante la Audiencia Nacional

La posición del Gobierno llega después de que Julio Martínez declarara durante más de tres horas y media ante el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama. El empresario aseguró que fue Zapatero quien le adelantó que recibiría una llamada de responsables de Plus Ultra y quien le comunicó mediante un mensaje de WhatsApp que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) aprobaría el rescate dos semanas antes de que la decisión se hiciera oficial.

Martínez también ratificó que ambos habían pactado una comisión equivalente al 1 % de los 53 millones de euros concedidos a la compañía, aunque reconoció desconocer qué gestiones concretas realizó Zapatero o quién influyó finalmente en la concesión de la ayuda pública. Asimismo, afirmó que fue el expresidente quien le presentó a la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez y que ella pasó a ser su interlocutora para las gestiones relacionadas con Venezuela.

Durante su declaración también aseguró que continuó realizando pagos a Whathefav, la empresa de Alba y Laura Rodríguez Espinosa, hijas de Zapatero, incluso después de que, según su versión, dejaran de prestar servicios para Análisis Relevante. Explicó que los trabajos finalizaron en 2022, pero que los pagos continuaron produciéndose.

Negación de las acusaciones por parte de Zapatero

Zapatero rechaza todas esas acusaciones. El expresidente niega haber intervenido en la concesión del rescate de Plus Ultra, haber realizado gestiones con miembros del Gobierno o de la SEPI para favorecer la ayuda pública o haber participado en el supuesto cobro de comisiones. En la entrevista concedida la semana pasada a TVE también defendió la legalidad de su actividad como consultor y rechazó haber impulsado estructuras societarias para ocultar pagos, aunque evitó responder a varias cuestiones relacionadas con las joyas halladas por la UDEF en el registro de su despacho, los pagos recibidos por las empresas de sus hijas y su actividad en Venezuela y Bolivia.

Fuente