La Audiencia Provincial de Palma ha absuelto a un joven que fue juzgado por violar a una chica discapacitada en Son Servera en 2020, un delito por el que la Fiscalía reclamaba nueve años de prisión. El tribunal entiende que la forma en la que se tomó declaración a la denunciante (una grabación previa dirigida por una psicóloga) y el resto de los indicios aportados en la vista no son suficientes para quebrar el principio de presunción de inocencia.
El juicio se celebró a mediados de este mes en la Audiencia de Palma. El hombre estaba acusado de haber forzado a la víctima, que padece una discapacidad intelectual, a mantener relaciones sexuales amenazándola con un cuchillo. La Fiscalía pidió para él una pena de nueve años de prisión, mientras que su defensa, representada por la letrada Martina Bauzá, solicitó la absolución atendiendo a las «contradicciones» en el relato de la joven y en la falta de pruebas biológicas en su contra.
La sentencia hace hincapié en el hecho de que la declaración de la joven se grabó previamente, como prueba preconstituida, atendiendo a su discapacidad. El tribunal recalca que en estos delitos la forma en la que presta testimonio la víctima es especialmente relevante. En este caso, la declaración de la joven «no era un relato espontáneo libre y espontáneo», sino que respondía a preguntas concretas que le hacía la psicóloga. Y la misma experta apuntó que las personas con este perfil tienden a comunicar «aquello que entienden que la otra persona quiere escuchar».
El tribunal atiende también a otros elementos, como las diferencias a la hora de describir las amenazas que habría sufrido la víctima, o la falta de restos biológicos en sus ropas, para considerar que no son suficientes para dictar un veredicto de culpabilidad.
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