Uno de los barcos portacontenedores del mundo que se mueven utilizando como combustible el metanol, el Barcelona de Maersk, fondeó este este lunes por la tarde en la Rada Norte del Puerto de Las Palmas a su paso por el Archipiélago canario para realizar labores de bunkering y cambio de tripulación antes de continuar su travesía desde Singapur hasta London Gateway Port, en Reino Unido.
Se trata de una de las últimas incorporaciones a la flota con la que Maersk pretende alcanzar el objetivo de cero emisiones para 2040. No obstante, como trabaja también con combustible tradicional, durante su estancia en La Luz cargó en sus depósitos 300 toneladas de fuel-oil.
Capacidad para transportar 17.480 contenedores
Con capacidad para transportar 17.480 TEU, el Barcelona Maersk entró en servicio a finales de enero de este año, sumándose a sus gemelos Bangkok, Beijing, Berlín, Brussels y Brisbane, así como a otros 13 buques de la naviera que también utilizan metanol, un producto que según la compañía permite reducir en un 90% las emisones de gases de efecto invernadero y ahorrar cerca de 280 toneladas de dióxido de carbono al día.
El ‘Barcelona’ en aguas del Puerto de Las Palmas / Andrés Cruz
El barco, con 350 metros de eslora y 56 de manga, cuenta con dos tanques con capacidad para almacenar 16.000 metros cúbicos de este combustible producido por la combinación de hidrógeno verde y dióxido de carbono, por lo que tiene capacidad para navegar hasta 23.000 millas náuticas.
La superestructura con el puente de mando y las chimeneas está adelantada en este barco para poder mejorar la eficiencia
Un diseño para ganar eficiencia
Además, para mejorar la eficiencia de la carga y la navegación, tanto el Barcelona como sus barcos gemelos cuentan con una superestructura adelantada, es decir, que el puente de mando, las chimeneas y los depósitos para el almacenaje del combustible verde están en la popa.








