El Real Oviedo ya ha blindado a su muralla. Tal y como ha podido saber LA NUEVA ESPAÑA, ambas partes han alcanzado un acuerdo para la renovación de Aarón Escandell, que previsiblemente se rubricará a lo largo de esta misma semana. El nuevo vínculo constará de tres temporadas garantizadas más una cuarta opcional sujeta al cumplimiento de determinados objetivos, con lo que el guardameta valenciano queda ligado al proyecto azul, como mínimo, hasta 2030.
El acuerdo llega tras semanas de negociación entre las partes, en las que el Oviedo ha hecho un esfuerzo por acomodar las condiciones económicas del portero a lo que representa hoy dentro del vestuario: su ficha sube de forma considerable respecto a la que firmó cuando llegó como agente libre hace dos veranos, un reconocimiento explícito al salto de nivel que ha dado desde entonces.
Más allá de la duración y la mejora salarial, lo relevante de esta renovación es lo que representa dentro del vestuario. El club no solo blinda a su portero titular: apuesta por Escandell como una de las figuras de referencia del nuevo proyecto, uno de esos futbolistas llamados a marcar el paso, dentro y fuera del campo, en el reto de devolver al Oviedo a Primera División. La entidad ovetense lleva tiempo trasladando ese mensaje, tanto al jugador como a su entorno, y la firma de un contrato de esta envergadura es la confirmación definitiva de esa apuesta.
No es un gesto menor viniendo de un club que rara vez se compromete a tan largo plazo con un futbolista. Que el Oviedo haya decidido atar a Escandell por tres temporadas fijas, con opción a una cuarta, retrata hasta qué punto le consideran una pieza intocable del proyecto, alguien sobre quien construir tanto el presente inmediato en Segunda División como el futuro a medio plazo del club.
El camino recorrido por Escandell explica por sí solo la dimensión de esta renovación. Llegó al Carlos Tartiere como agente libre procedente de Las Palmas, donde no había gozado de demasiado protagonismo en Primera División, y encontró en Oviedo la continuidad que necesitaba para reivindicarse. Fue pieza clave en el ascenso y, ya en la máxima categoría, se erigió como uno de los mejores porteros de la competición, un nivel que despertó el interés de varios clubes, españoles y extranjeros, que llegaron a preguntar por su situación contractual con propuestas de peso sobre la mesa.
Pese a ese interés, Escandell siempre antepuso la continuidad en el proyecto azul y, tras el reciente descenso a Segunda División, cuando todo apuntaba a que el mercado podía llevarse a una de las gangas del fútbol español, tanto club como jugador han optado finalmente por seguir juntos. Ahora, con el acuerdo ya cerrado y la firma prevista para esta misma semana, el Real Oviedo confirma sobre el papel lo que ya era una evidencia dentro del vestuario: Aarón Escandell será el portero azul durante, al menos, las tres próximas temporadas, con la ambición de liderar desde los palos el regreso del equipo a Primera División.
Fuente: La Nueva España














