El incendio de Ávila ya es el más devastador de la historia de España: 50.000 hectáreas arrasadas

El incendio forestal que se inició en Burgohondo (Ávila) ya ha quemado en torno a 50.000 hectáreas, según la estimación provisional comunicada este domingo por la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen. Estos datos sitúan por tanto a este fuego como el mayor registrado en España desde que existen estadísticas oficiales. La cifra todavía está a expensas de ajustarse y esperar a que los técnicos puedan acceder a todo el perímetro para determinar con mayor precisión la superficie afectada por las llamas.

En cualquier caso, refleja ya la dimensión de un fuego que ha atravesado varias comarcas, alcanzado el Valle del Tiétar y obligado a coordinarlo junto con los incendios de la Sierra Oeste de Madrid y Toledo. Las llamas han afectado a zonas forestales, explotaciones ganaderas, viviendas de particulares e infraestructuras agrícolas. El balance ambiental y material completo, al igual que la estimación de hectáreas afectadas, tardará en conocerse. Sobre todo porque dentro del perímetro aún permanecen  áreas activas, reproducciones y puntos calientes.

Cerca de 90.000 evacuados

Los incendios de Ávila, Madrid y Toledo han arrasado conjuntamente unas 77.000 hectáreas, con un perímetro aproximado de 280 kilómetros. En torno a 50.000 corresponden al fuego abulense, mientras que más de 25.000 son de la Sierra Oeste y unas 2.000 del que afecta a la provincia de Toledo. En términos humanos, la emergencia afecta directamente a cerca de 90.000 personas en los tres territorios. Del total, 59.896 han tenido que abandonar sus viviendas. Otras, en cambio, en torno a 29.867, permanecen confinadas. Los desalojos alcanzan a 39 municipios (16 en Ávila, 12 en Madrid y 11 en Toledo); mientras que siete localidades permanecen bajo órdenes de confinamiento.

El territorio madrileño concentra el mayor número de afectados, con un total de 29.609 evacuados y 21.132 confinados. En el término municipal de Ávila se han desalojado a 25.087 personas y otras 8.735 siguen confinadas. En Toledo, por su parte, el alcance de las llamas deja por el momento a 5.200 vecinos evacuados.

La evolución durante la madrugada ha permitido a las autoridades avanzar en los trabajos de contención. Tanto es así que la Unidad Militar de Emergencias daba por contenidos los grandes frentes tanto en Madrid como en Ávila, aunque mantiene la cautela porque aún perviven varias “cabezas activas” y focos de carácter secundario. La mejoría climática ha permitido pasar de las labores de autoprotección y defensa de los municipios a un ataque directo al fuego.

Sin embargo, aún existe una alta preocupación en el entorno del embalse de San Juan. Los equipos de emergencia trabajan a destajo para impedir que las reproducciones y un cambio en la dirección del viento favorezcan el avance del fuego hacia el norte. En Toledo, el frente de Almorox ha mejorado, pero sigue bajo vigilancia para consolidar las líneas de control. Las autoridades no descartan más evacuaciones y recuerdan que el regreso solo se producirá cuando esté garantizada la seguridad. Y es que, aunque el frente principal pueda estar contenido, hay posibilidad de reactivaciones por el viento, las altas temperaturas o la acumulación de combustible vegetal.

Castellón mantiene el fuego fuera de control

La emergencia se extiende también a la provincia de Castellón, donde el incendio de la Vall d’Uixó continúa fuera de control. El fuego ha quemado unas 4.300 hectáreas y duplicó durante la noche su perímetro, que ya ronda los 40 kilómetros tras penetrar en el parque natural de la Serra d’Espadà.

Unas 16.000 personas han sido desalojadas de 18 municipios, barrios y urbanizaciones. Las autoridades no prevén permitir su regreso mientras la evolución siga siendo desfavorable. Además, Betxí y la Vall d’Uixó permanecen confinados y cientos de vecinos continúan atendidos en los centros de acogida habilitados en localidades como Onda, Segorbe, Nules y Moncofa.

En torno a 450 efectivos participan en el operativo y se espera la intervención de hasta 20 medios aéreos. Su trabajo resulta especialmente importante en el flanco izquierdo, situado en una zona de difícil acceso para las brigadas terrestres. La UME, los bomberos autonómicos y provinciales, la Guardia Civil y la Policía Nacional forman parte del dispositivo.

El humo ha obligado a atender a 19 personas, siete de las cuales permanecen en observación. El Seprona mantiene abierta la investigación sobre el origen del incendio y los primeros indicios apuntan a que no se inició por causas naturales, aunque todavía no se han determinado responsabilidades.

Sumados los incendios de Madrid, Ávila, Toledo y Castellón, la superficie quemada supera ya las 81.000 hectáreas y más de 105.000 personas han sufrido órdenes de evacuación o confinamiento. El fuego de Burgohondo encabeza este balance con una extensión sin precedentes, pero la emergencia permanece abierta en los cuatro territorios y cualquier cifra sigue siendo provisional hasta que todos los frentes queden estabilizados.

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