El presidente de Plus Ultra Líneas Aéreas, Julio Martínez Sola, y el consejero delegado de la compañía, Roberto Roselli, han presentado este viernes su dimisión de sus respectivos cargos, en un movimiento que se produce apenas unos días después de declarar como investigados ante la Audiencia Nacional por el rescate público de 53 millones de euros concedido a la aerolínea en marzo de 2021.
Según han confirmado fuentes cercanas a la compañía, la persona propuesta para asumir la dirección de la aerolínea será el accionista Hugo Castaño. No obstante, su nombramiento deberá contar con la aprobación de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), dado que Plus Ultra continúa bajo supervisión tras recibir el préstamo del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE).
Las dimisiones han llegado en un momento clave para la investigación judicial que instruye la Audiencia Nacional sobre un presunto delito de tráfico de influencias relacionado con la concesión del rescate. En la causa también figura como investigado el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.
Admiten el pago de 530.000 euros por la mediación
Durante sus declaraciones ante el juez, Martínez Sola y Roselli reconocieron que Plus Ultra firmó un contrato con la empresa de Julio Martínez Martínez, conocido como «Julito» y considerado un estrecho amigo de Zapatero, por el que se comprometía a abonar el 1% del importe del rescate concedido por la SEPI.
Ese porcentaje ascendía a 530.000 euros, una cantidad que, según consta en los escritos remitidos al juzgado, fue canalizada a través de las sociedades Análisis Relevante, Voli Analítica e IOT Domotic Europe.
En los documentos presentados ante la Audiencia Nacional, ambos directivos admiten que fueron conscientes de que Julio Martínez Martínez y José Luis Rodríguez Zapatero «sí tenían la pretensión de cobrar por las gestiones a realizar«, extremo que, según explican, aceptaron de forma sobrevenida ante la necesidad de garantizar la supervivencia de la compañía.
«Tuvieron plena conciencia de que Martínez Martínez y Zapatero sí tenían la pretensión de cobrar por las gestiones a realizar, lo cual fue asumido por ambos de forma sobrevenida para salvar a la compañía, aun cuando desconociesen qué acuerdos internos pudiesen tener», señalan los escritos remitidos al tribunal.
Niegan conocer cómo se habría influido en el rescate
Pese a admitir la contratación de la empresa vinculada al empresario cercano a Zapatero, tanto Martínez Sola como Roselli sostienen que nunca tuvieron constancia de las actuaciones concretas que pudieron realizarse para favorecer la concesión de las ayudas públicas.
En ese sentido, ambos defienden que: «No llegaron a tener una constancia fehaciente de las concretas actuaciones llevadas a cabo para influir o favorecer la concesión del rescate a Plus Ultra por parte de la SEPI«. Sin embargo, reconocen que la contratación respondió a una situación límite para la compañía. «Como una medida desesperada, se asumió que Plus Ultra debía contratar con Martínez Martínez para tal fin, conscientes de que tenía relación con Zapatero».
La salida de los dos máximos responsables de Plus Ultra abre una nueva etapa en la gestión de la aerolínea, aunque el relevo dependerá del visto bueno de la SEPI debido al régimen de supervisión al que sigue sometida la empresa tras el rescate. La investigación judicial continúa centrada en determinar si existieron gestiones irregulares o influencias indebidas para facilitar la aprobación de las ayudas públicas concedidas a la compañía durante la crisis provocada por la pandemia.












