así se decide qué capacidades militares se financian con miles de millones de inversión

  1. Nuevo impulso para sostener el 2% del PIB en defensa
  2. Fortalecimiento de capacidades estratégicas: misiles y tecnología avanzada
  3. Espacio, comunicaciones y retos industriales

España acelera sus planes de defensa con la puesta en marcha de 15 nuevos Programas Especiales de Modernización (PEM) que buscan garantizar un gasto constante del 2% del PIB en defensa, tal como exige la OTAN. Esta apuesta supone una inversión multimillonaria que transformará las capacidades militares y la industria nacional, pero también presenta retos en gestión y transparencia.

Nuevo impulso para sostener el 2% del PIB en defensa

Un ambicioso paquete de proyectos en marcha

Este año, España ha anunciado el lanzamiento de 15 nuevos PEM con un presupuesto estimado entre 11.000 y 16.000 millones de euros. A esto se suman los 35 proyectos aprobados el año pasado, valorados en más de 35.000 millones, y otros 14.000 millones asignados desde el Ministerio de Industria. En conjunto, una dinámica que refleja el mayor esfuerzo de modernización de las Fuerzas Armadas en décadas.

El plan se estructura bajo el Plan Industrial y Tecnológico de Seguridad y Defensa, con más de 80 proyectos en distintas fases. Sin embargo, la gestión de estos programas ha generado críticas por la escasa transparencia y la aparente ausencia de una estrategia a largo plazo que integre todos los esfuerzos.

Financiación urgente y contratos sin licitación

El Consejo de Ministros ha autorizado la tramitación urgente de dos reales decretos que regulan la concesión directa de anticipos reembolsables a empresas para desarrollar estos PEM. El primero incluye programas para sistemas de posicionamiento, navegación y sincronización, defensa contra drones, modernización de aeronaves como el EF-2000 y NH-90, y plataformas aéreas y navales.

El segundo decreto está enfocado en el sector naval, con fondos para Navantia destinados a la corbeta patrullera europea y la modernización de unidades de la flota. La justificación para evitar licitaciones es la naturaleza estratégica y técnica exclusiva de estos proyectos, confiados a entidades previamente designadas por Defensa.

Fortalecimiento de capacidades estratégicas: misiles y tecnología avanzada

Cerrando brechas en defensa de misiles

Uno de los pilares de estos nuevos PEM es el refuerzo de las capacidades misilísticas, identificadas como vulnerabilidades estratégicas. Entre los proyectos destacan la mejora de misiles Taurus lanzados desde cazas y misiles antibuque NSM, junto a sistemas contra drones y de comando y control.

Indra y Diehl han unido fuerzas para desarrollar un sistema misilístico de medio alcance para el Ejército de Tierra, mientras Diehl y la española SMS colaboran en un interceptor hipersónico dentro del programa europeo Hydef2. Estas alianzas evidencian una clara tendencia a formar consorcios para asegurar presencia en defensa aérea, espacial y cibernética.

Corbetas, modernización naval y evolución del Eurofighter

En el ámbito naval, el plan incluye tres programas principales: la contribución española a la corbeta patrullera europea, con un coste estimado entre 6.000 y 7.000 millones y horizonte operativo en 2030, y dos proyectos para modernizar unidades existentes y los cazaminas clase Segura, que llevan casi 30 años en servicio y requieren actualizaciones urgentes.

En aviación, destaca la modernización del Eurofighter, que complementa los programas Halcón I y II con la entrega de 45 nuevos aparatos. Las actualizaciones pretenden integrar misiles Meteor, Brimstone y AIM-120, reforzando la capacidad operativa y la cadena industrial en plantas como Getafe.

Espacio, comunicaciones y retos industriales

El caso Spainsat NG 3 y la seguridad en comunicaciones

En el espacio, el Gobierno prepara un plan estratégico para lanzar Spainsat NG 3, un nuevo satélite de comunicaciones que reemplazará al Spainsat NG 2, perdido en un accidente reciente. Este proyecto es clave para mantener capacidades críticas en comunicaciones seguras, posicionamiento y sincronización.

Además, estos programas se integran en un esquema más amplio que incluye sistemas de mando y control, vigilancia aérea y almacenamiento energético, buscando unas Fuerzas Armadas más autónomas y resilientes frente a crisis de suministro o conflictos.

Distribución industrial y desafíos de gestión

Las principales beneficiarias de los PEM actuales son Indra, Airbus y Navantia, líderes en contratos clave como artillería, formación de pilotos y modernización de fragatas F-100. Sin embargo, la complejidad y el volumen de proyectos —entre 80 y 90 en marcha hasta 2035— plantean un desafío enorme para que las Fuerzas Armadas mantengan coherencia doctrinal y capacidad industrial sin saturarse.

La coordinación entre programas, la transparencia en adjudicaciones y la gestión eficiente serán determinantes para que este ambicioso plan cumpla con sus objetivos y refuerce la defensa nacional a largo plazo.

La realidad es que este proceso marca un punto de inflexión para la defensa española: un esfuerzo sostenido y cuantioso que, si se gestiona bien, puede convertir a España en un actor estratégico capaz de responder a las exigencias globales y tecnológicas del siglo XXI.

Fuente del artículo: Defensa.com

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