El Tour vivió este viernes el desenlace de la antepenúltima etapa de esta edición en uno de sus templos de montaña: Alpe d’Huez, la cumbre de las 21 curvas, plagadas de gente, mucha más que en épocas precedentes, donde se impuso Tadej Pogacar de forma sobrenatural con una remontada increíble capturando a todos los fugados a sólo dos días de terminar la prueba en los Campos Elíseos de París.
Quedan todavía dos etapas importantes. La principal será la que se celebrará este sábado con una nueva ascensión a Alpe d’Huez pero, en esta ocasión, a través del col de la Sarenne, en princpio mucho más dura que la tradicional por las 21 curvas. Después de coronarse la Sarenne habrá un pequeño descenso que conducirá a los ciclistas hacia las últimas curvas de la ruta habitual para llegar al mismo punto de este viernes, donde repetirá la meta. El sábado, la llegada no se considera final en alto. La llegada se adelanta una hora (hacia las 16.30 horas) ya que al terminar los corredores se dirigiran hacia Grenoble para coger el TGV en dirección a París.











