En las herencias es un error no solicitar los certificados de seguros de vida; las aseguradoras tienen la obligación de transmitir esta información a los organismos estatales

Gestionar una herencia no es solo un trámite administrativo, sino un proceso delicado donde se cruzan decisiones jurídicas, plazos estrictos y obligaciones fiscales. Un mal conocimiento de estos elementos puede acarrear consecuencias importantes. En este contexto, el abogado Manuel Hernández García, director y socio de Vilches Abogados, repasa algunos de los errores más frecuentes que cometen los herederos.

Uno de los fallos más habituales, y a menudo olvidado, es no solicitar los certificados de seguros de vida. Según el abogado, «en muchas ocasiones, no se solicita por las familias los certificados de seguros de vida». Hernández recuerda que las compañías aseguradoras tienen la obligación de comunicar esta información a los organismos estatales, lo que permite a los herederos saber qué pólizas estaban vigentes en el momento del fallecimiento.

La mejor manera de poder llegar a un acuerdo es en un juzgado»

Manuel Hernández García

Plazos y aceptación de la herencia

Otro error clásico se relaciona con la liquidación de los impuestos de Sucesiones. Manuel Hernández García advierte sobre la importancia de cumplir los plazos, ya que se dispone de seis meses desde el fallecimiento para tramitar el impuesto. No obstante, existe la posibilidad de solicitar una prórroga durante los primeros cinco meses para evitar sanciones.

Aunque realizar actos de disposición puede implicar una aceptación tácita de la herencia, el Tribunal Supremo establece que liquidar el impuesto de sucesiones es simplemente el cumplimiento de una obligación fiscal

Además, es crucial conocer el plazo para aceptar la herencia a beneficio de inventario, que es de solo 30 días desde el fallecimiento, para impedir que las deudas del difunto afecten al patrimonio del heredero.

Un hombre firma una herencia

En muchas ocasiones, no se solicita por las familias los certificados de seguros de vida»

Manuel Hernández García

Bienes gananciales y cuentas bancarias

Retrasar la liquidación de la sociedad de gananciales es otro fallo común, sobre todo cuando se espera al fallecimiento del cónyuge supérstite para gestionar ambas herencias. Hernández recomienda abordar esta liquidación para clarificar el patrimonio de cada uno y evitar futuros litigios, ya que de lo contrario se aplica el principio de ganancialidad, donde «todo es ganancial, salvo que se acredite lo contrario».

No revisar las cuentas bancarias del fallecido es una omisión importante. El letrado destaca una novedad del Tribunal Supremo que «reconoce el derecho de los herederos a conocer los movimientos bancarios del fallecido antes del fallecimiento». 

Esta revisión permite detectar posibles donaciones o disposiciones a favor de otros herederos que deban ser incluidas en el inventario de la herencia.

Firma de un testamento

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Firma de un testamento

Conflictos y gastos finales

Cuando no existe un acuerdo entre las partes, no acudir al juzgado es un error. El procedimiento de división de herencia se inicia como un acto de jurisdicción voluntaria para organizar el reparto. 

Según el experto, esta vía es «la mejor manera de provocar acuerdos», ya que establece un proceso regulado por ley que evita que el conflicto se alargue. «La mejor manera de poder llegar a un acuerdo es en un juzgado», insiste.

Finalmente, un último error frecuente es olvidar computar los gastos deducibles en la herencia. Manuel Hernández García señala que los gastos de entierro o de última enfermedad suponen un pasivo que debe ser descontado del total de la herencia o reembolsado al heredero que los haya asumido previamente.

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